info
® Copyright 2000 - 2017, Psi cogeometría® y Arquitectura Biológica® son marcas registradas y protegidas por el uso de propiedad intelectual. Todos los derechos reservados. Se autoriza la reproducción del material contenido en este sitio siempre y cuando se cite la fuente y se respete la integridad del texto. La distribución gratuita de esta información obedece al principio geométrico de "distribución perphecta" que se opone a las leyes neoliberales de acumulación del capital. Te agradecemos distrubuir nuestro trabajo con amor e integridad. Atte. Psicogeometría. Arturo Ponce de León y Ninón Fregoso.



/


Artículos

Geometría Sagrada

Terapia con poliedros y bio-retroalimentación (Hearttuner y Blisstuner)
Artículo #10.1 Terapia con Psicogeometría
®Todos los derechos reservados. Autor del documento: Arturo Ponce de León para Psicogeometría México. Colaboración: Ninón Fregoso.Se autoriza la reproducción del material contenido en este sitio siempre y cuando se cite la fuente y se respete la integridad del texto.

Extracto del libro "El Poder de la Vida en la Geometría Sagrada y la Arquitetura Biológica de Arturo Ponce de León y Ninón Fregoso" Adquierelo aquí

 

Existen muchos tipos de terapias que inciden en los diferentes cuerpos del cuerpo humano. La Psicogeometría se enfoca en “fractalizar” o reajustar la geografía geométrica de los cueros sutiles del ser humano para crear mayor inclusividad armónica. Se promueve la dinámica natural de los vórtices de implosión/explosión en el cuerpo gravitacional y se busca reordenar los patrones de frecuencias del cuerpo electromagnético. La terapia con Psicogeometría es una forma para reestablecer la polaridad electromagnética y crear anidación de campos gravitacionales en el cuerpo humano. El cuerpo electromagnético se puede atender con emisiones lumínicas, sonidos de alta o baja frecuencia, mientras que el cuerpo gravitacional con poliedros (formas geométricas en 2 o 3 dimensiones).

En la psicogeometría del cuerpo tenemos, básicamente, un toroide vertical central llamado Toroide Mayor que vincula los trece toroides horizontales en el cuerpo gravitacional. Estos trece toroides están vinculados a los trece sólidos arquimedianos. La gravedad comprime a un cuerpo, busca su máximo nivel de ordenación y, por lo tanto, el mayor nivel de fractalidad; la prueba que se libra aquí es ser capaz de ordenar un mayor número de experiencias sin generar calor, sin crear fricción. Por otro lado, tenemos un cuerpo electromagnético que se alimenta de diferentes frecuencias tanto eléctricas como magnéticas del entorno y del interior del cuerpo y está regulado por el sistema de cinco toroides horizontales, por los meridianos de acupuntura y los nadis, entre otros.

La diferencia central entre ambos cuerpos es que el cuerpo electromagnético, que tiene polaridad positiva o negativa, tiende al caos y necesita ser alimentado de campos electromagnéticos de mayor coherencia y de frecuencias sónicas o lumínicas con proporciones sustentables, mientras que el cuerpo gravitacional tiende al orden, pero necesita fijar un punto de atracción, un punto cero sobre el cual se aniden los campos gravitatorios: si no se tiene un punto de implosión/explosión para succionar el voltaje del cuerpo electromagnético más rápido que la velocidad de la luz, no se puede producir gravedad. Nuestro ADN es el mecanismo capaz de lograr dicha hazaña.

El fenómeno de piezoelectricidad es aplicable en la sangre humana pues los huesos, al tener cristales de apatita, tienen propiedades de piezoelectricidad. La piezoelectricidad es la habilidad de algunos materiales (cristales y cerámicas) para generar un potencial eléctrico en respuesta a un estimulo mecánico aplicado. “Piezo” deriva del griego piezein que significa presionar o comprimir. Un claro ejemplo de piezoelectricidad lo podemos ver en los tocadiscos antiguos, donde una aguja de cristal es alterada por las pequeñas curvaturas del disco, lo que produce un impulso eléctrico que se transforma en sonido, en una pieza musical. Muchos materiales tanto naturales como artificiales poseen el efecto piezoeléctrico: berlinita, caña de azúcar, cuarzo, sal de Rochelle (es una sal soluble en agua y ligeramente soluble en alcohol que posee la propiedad de la doble refracción), topacio, turmalinas o el cristal apatita en los huesos. Incluso algunas cerámicas o polímeros hechos por el hombre presentan esta característica.

Formas geométricas para sanación

 

 

Armonizando su campo de resonancia fractal

Por otro lado, el cuerpo gravitacional se atiende con formas geométricas que crean puntos ceros, formas geométricas capaces de crear un punto de implosión/explosión que permita la anidación no destructiva de experiencias.

Para la terapia que busca incidir en el campo gravitacional se puede hacer lo siguiente: proyectar en la pantalla mental el recorrido del trenzado del ADN con las geometrías correspondientes (lo que buscamos es ingresar geometrías para llegar al Gran Vacío); percibir el Toroide Mayor (por él corre la energía vital y la energía sexual del cuerpo) y ver si tiene un movimiento natural o si está quieto, “taponeado”. En caso de que el hueco esté tapado, es necesario hacer el movimiento toroidal, sea con las manos o con un toroide físico, para ayudarle a recordar al cuerpo su proceso natural de manejo gravitatorio. El toroide Mayor puede girar en sentido implosivo o explosivo, desde la cabeza a los pies, o viceversa. Esto nos habla de una vida más implosiva o explosiva, de traer energía del Cielo hacia la Tierra, para manifestar la fuerza en el mundo material, o llevar la conciencia de la Tierra al Cielo, manifestando nuestra grandeza espiritual. No es que una forma sea “mejor” que la otra, sino que depende de cuál sea nuestra intención en tal o cual momento de nuestras vidas. Estos flujos son muy dinámicos y siempre cambian de acuerdo a nuestras necesidades psicológicas o espirituales.


Después de estos pasos, se perciben cada uno de los trece toroides de la persona y moviendo poliedros construidos con materiales de alta fractalidad (oro, paladio, platino, etc., al menos en el vértice de cada uno de ellos), desde los pies hacia la cabeza, se busca encontrar el lugar donde la sabiduría del cuerpo de la persona exprese una falta de compresión. Hay muchas maneras para obtener certeramente esta información.

En un nivel muy básico se puede empezar usando herramientas de radiestesia como péndulos (por supuesto no es que el péndulo diga nada sino que este tipo de herramientas amplifican los pequeñísimo movimientos musculares que la persona realiza) pero es aconsejable entrenarse en la detección de las variaciones del pulso cardíaco o en herramientas de bioretroalimentación que nos permiten saber cuándo las ondas del corazón y del cerebro están en fase, haciéndonos saber la distancia en la que se ubicará el poliedro. Primero se busca sobre la vertical (sobre el eje de la columna vertebral), luego sobre el eje horizontal (la distancia en la que se ubica el poliedro, transversal a la columna) y finalmente se ubica la inclinación del poliedro para poder incrustar una onda gravitatoria larga reestableciendo el orden perdido. Es hacer que el campo electromágnetico con forma de óvalo o huevo se vuelva un toroide por la presencia acertada de formas geométricas que inviten a implotar la energía y crear un campo gravitacional.

No es que el poliedro “cure” o sane a la persona. El poliedro ayuda a que el cuerpo gravitacional de la persona recuerde la forma perdida. Incluso puede pasar que sea nuestro propio campo gravitatorio el que incida una onda larga en el cuerpo gravitatorio de la otra persona, sirviendo el poliedro, en este caso, como una “muleta”, es decir, un disparador de la fractalidad inherente en el cuerpo humano, en la sabiduría cósmica que está contenida en cada parte de nuestro cuerpo. Mientras se coloca cada sólido geométrico, se le puede pedir a la persona que con sus ojos cerrados dibuje la figura; si no la conoce, el terapeuta puede trazarla con sus ojos, como cuando en la fase más profunda del sueño se hace un movimiento ocular rápido (MOR). Se dibuja el patrón geométrico para que el cerebro resignifique la información e incorpore un nuevo significante.

Partimos de una terapia fractal donde incluso los poliedros pueden ubicarse fuera del lugar donde deberíamos encontrar tal o cual de los trece toroides. Normalmente vivimos desfasados o “fuera de lugar” en nuestros propios centros. Vivimos fuera de nosotros mismos. Esta terapia nos permite recuperar la propia fuerza, ubicar el poder en nosotros mismos, para que a partir de ahí, irradiemos nuestra cohesión a quienes nos rodean. El supremo arte del Servicio.

También puede ocurrir que las personas sientan la necesidad de empezar a vaciar todo aquello que no les es útil en su evolución espiritual o material. Por ejemplo, cambiar de relación de pareja o de familia, o incluso de residencia. Puede haber cambios internos o externos, pero siempre siguiendo el flujo natural de vacío fractal, un vacío que nos devuelve la capacidad para crear más conciencia del proceso vida/muerte/vida.

Podemos observar cómo distintas terapias nos hablan de la necesidad de hacer que los eventos internos o que nuestra vida subjetiva esté ordenada y acomodada de tal manera que las contradicciones internas puedan resolverse y generar una conciencia de unidad. Esto lo logramos usando herramientas de Geometría Sustentable para poder “implotar” un evento. La visualización y nuestra capacidad para sentir el campo electromagnético de los cuerpos son dos herramientas importantísimas para familiarizarnos con la Geometría Sustentable y con las formas del Universo. Contrariamente a la cultura de recepción pasiva de imágenes, fomentada por el abuso del consumo de la televisión, la visualización creativa de imágenes geométricas desarrolla nuestras capacidades de atención dirigida, memoria, percatación e inteligencia.

La célula emite radiaciones electromagnéticas mientras que el núcleo celular emite radiación ultravioleta. El potencial galvánico de la piel son los cambios de voltajes registrados en la célula y la piel y estas diferencias pueden ser medidas con aparatos de bioretroalimentación. Por ejemplo la coherencia emocional y la coherencia de los hemisferios cerebrales pueden crear estados de atención que facilitan la recuperación de la salud mental y el déficit atencional en los niños.

Para medir cómo impacta la terapia con poliedros podemos usar herramientas de bio-retroalimentación (o biofeedback) que es una forma alternativa de medicina que involucra la medición de funciones corporales del sujeto, tales como la presión sanguínea, el latido del corazón, la coherencia interna del corazón, la temperatura y sudoración de la piel, la tensión muscular o la actividad cerebral. Estas mediciones se hacen en tiempo real y, en ocasiones, se utilizan para que la persona cobre conciencia de su actividad inconsciente.

No se trata de que una máquina “cure”, sino que la máquina ofrece una retroalimentación en tiempo real de las respuestas corporales de la persona. En terapias donde no se involucra el cuerpo físico, como ocurre con la mayoría de terapias alternativas que afectan al cuerpo electromagnético y con algunas que afectan al cuerpo gravitatorio, este tipo de mediciones son cruciales para obtener clara información de una persona. Eventualmente, todo estímulo en cualquier cuerpo repercute en los demás: el cuerpo humano es como una precisa maquinaria de relojería donde todas las piezas están conectadas con el resto. La neuro-retroalimentación o neurofeedback es un tipo de terapia que se usa en tratamientos para el Síndrome de Déficit Atencional (ADD –por sus siglas en inglés- Attention Déficit Disorder, o el ADHD).

Las modalidades de la bioretroalimentación son: electromiografía (EMG), que mide los potenciales de acción de los músculos mediante electrodos; la electrodermografía, que detecta la actividad de las glándulas sudoríparas de la persona; la electroencefalografía (EEG), que monitorea la actividad de las ondas cerebrales; los pneumógrafos, que miden los movimientos abdominales o del pecho; y el electrocardiograma (EKG), que mide los ondas cardiacas.

Los sistemas que hemos utilizado para ver las respuestas del cuerpo ante el ordenamiento de la geometría y la irradiación del cuerpo gravitacional y electromagnético de la persona son unos sistemas llamados Hearttuner y Blisstuner, que miden las ondas del corazón y del cerebro, respectivamente. Estos sistemas fueron conceptualizados por el investigador D. Winter, y desarrollados por el Ing. F. Bovenkamp



Pantalla del Hearttuner mostrando el incremento de la coherencia cardiaca cuando se acercan formas geométricas al cuerpo

El Hearttuner, a diferencia de otros sistemas de medición, es un dispositivo que mide la coherencia interna de las ondas del corazón, mide el HRV o Heart Rate Variability (variabilidad del ritmo cardiaco), que es la definición médica de salud. En otras palabras, es la capacidad que tiene el corazón para desplazarse en un mayor rango de frecuencias. Es el poder para habitar un mayor número de ondas y de emociones, eventos y energía. Además del HRV, medimos la IC o internal coherence (coherencia interna). Los puntos donde se incremente la coherencia interna o suba el HRV son los lugares donde el corazón está “diciendo” que necesita tal o cual geometría.

Un médico puede medir la actividad de las ondas del cerebro, sin embargo nosotros ponemos especial atencion no sólo en ver las ondas de la actividad del cerebro, sino en buscar cómo hacer que el cerebro construya las ondas que no está creando, o mejor aún, que ambos cerebros se unan en fase. Así podemos obtener una lectura más profunda de lo que ocurre con la terapia de poliedros. Con el Blisstuner podemos medir la dimensión geométrica del cerebro. Lo medimos en las proporciones que hay entre la múltiple actividad cerebral, es decir, la proporción que hay entre las ondas delta, theta, alfa o beta. Esta concepción es revolucionaria pues se han medido las ondas del cerebro y la existencia o no de ellas pero no se ha tenido en cuenta las proporciones que hay entre las ondas. La proporción entre estas ondas, cuando es áurea, refleja estados de profunda conexión interna, estados de alta conciencia, estados de éxtasis momentáneo, mientras que cuando es cúbica indica una psique cerrada al exterior, un estado de conciencia de “colmena” o de mente colectiva.

Las ondas delta tienen una frecuencia de 1-3 hz., surgen principalmente en el sueño profundo y muy raras veces se pueden experimentar cuando se está despierto. Sus estados psíquicos correspondientes son el dormir sin sueños, el trance y la hipnosis profunda. Las ondas delta resultan de gran importancia en los procesos curativos y en el fortalecimiento del sistema inmunitario. Las ondas theta, con una frecuencia de 4-7 hz., se producen durante el sueño (o en meditación profunda, entrenamiento autógeno, yoga), mientras actúan las formaciones del inconsciente. Las características de este estado son: memoria plástica, mayor capacidad de aprendizaje, fantasía, imaginación e inspiración creativa.

Las ondas alfa tienen una frecuencia de 8 -12 hz. y están asociadas con estados de relajación. Se registran especialmente en los momentos antes de dormirse. Sus efectos característicos son: relajación agradable, pensamientos tranquilos y despreocupados, optimismo y un sentimiento de integración de cuerpo y mente. Las ondas Betha originan un campo electromagnético con una frecuencia comprendida entre 13 y 30 hz. o ciclos por segundo. Se registran cuando la persona se encuentra despierta y en plena actividad mental. Los sentidos se hallan volcados hacia el exterior, de manera que la irritación, la inquietud y los temores repentinos pueden acompañar este estado. En el análisis de las proporciones de las ondas cerebrales se busca que todas las frecuencias estén presentes, pero que la proporción sea áurea, ya que esto refleja una actividad cerebral implosiva.

El sistema integral es llamado CAS o Coherent Analysis System (Sistema de Análisis de Coherencia) y busca la interconexión entre las ondas del cerebro y las del corazón. Las ondas cerebrales están montadas sobre el voltaje del corazón, sobre las ondas electromagnéticas del latido cardiaco. Cuando se vinculan adecuadamente ambas ondas, obtenemos un registro de frecuencias parecido a un caduceo serpentino que implota la energía del exterior hacia el interior, nutriendo el ADN.

Pantalla del software del BlissTuner mostrando la coherencia interhemisferial cerebral y la proporción áurea
cuando existe en la persona un estado de éxtasis, de felicidad, de gozo, de compresión de ondas.







Empresas Filiales

Empresas Filiales