info
® Copyright 2000 - 2017, Psi cogeometría® y Arquitectura Biológica® son marcas registradas y protegidas por el uso de propiedad intelectual. Todos los derechos reservados. Se autoriza la reproducción del material contenido en este sitio siempre y cuando se cite la fuente y se respete la integridad del texto. La distribución gratuita de esta información obedece al principio geométrico de "distribución perphecta" que se opone a las leyes neoliberales de acumulación del capital. Te agradecemos distrubuir nuestro trabajo con amor e integridad. Atte. Psicogeometría. Arturo Ponce de León y Ninón Fregoso.



/


Artículos

Geometría Sagrada

Arquitectura Biológica
Artículo #12.6 Laberintos Sagrados
®Todos los derechos reservados. Autor del documento: Arturo Ponce de León para Psicogeometría México. Colaboración: Ninón Fregoso.Se autoriza la reproducción del material contenido en este sitio siempre y cuando se cite la fuente y se respete la integridad del texto.

Extracto del libro "El Poder de la Vida en la Geometría Sagrada y la Arquitetura Biológica de Arturo Ponce de León y Ninón Fregoso" Adquierelo aquí

 

Existen muchos tipos de laberintos sagrados, pero aquí nos vamos a enfocar únicamente en dos, pues tienen una relación directa con la física de la conciencia geométrica. El Laberinto de Creta es, en la mitología griega, el laberinto construido por Dédalo para esconder al Minotauro. El Minotauro simbólicamente representa la fertilidad, y este laberinto, desde la Geometría Sagrada, es una representación en dos dimensiones de un tubo toro. En el centro del laberinto, encontramos el vacío, y su recorrido nos habla de los ejes de simetría de giro que posee un fotón cuando se impacta en el ojo humano, y crea diferentes colores a partir del ángulo de rotación en el que se encuentra dicho toroide.

Se piensa, en la actualidad, que la leyenda del laberinto tiene su base en el palacio de Cnossos. En efecto, el nivel tecnológico de los antiguos aqueos que tejieron las leyendas mitológicas griegas era relativamente bajo, de manera que una construcción tan sofisticada y de alta tecnología como dicho palacio, repleto de múltiples habitaciones y con todas las mejoras conocidas por la tecnología de entonces (incluyendo un sistema de alcantarillado), debió haberles parecido algo laberíntico. Apoya esta tesis el hecho de que, en el palacio de Cnossos, se han encontrado dibujos de hachas de doble filo por doquier, que en griego se llaman labrys.

El fotón de luz viaja como un tubo toro y tiene 7 gajos o partes, todas interconectadas entre sí. Es un mapa tridimensional que representa los 7 colores del arco iris y sus 7 niveles de diferentes frecuencias de vibración. La manera para proyectar el mapa de 7 colores, que codifica los 7 giros del tetraedro en una superficie plana (como las sombras en la pared de la cueva de Platón) es por medio del laberinto cretense o laberinto de 7 pliegues. La misma forma puede ser vista en distintas dimensiones: desde una dimensión, se ve como una llave Griega; desde dos dimensiones, como el laberinto de 7 plieges o laberinto cretense; desde 3 dimensiones, como la dona de 7 colores o dona toro; y en 4 dimensiones, como un largo gusano autocrático.


El laberinto de Creta puede utilizarse como una herramienta para dirigir y transformar la simetría del campo de ondas escalares de un espacio. Se utiliza como una herramienta para hacer llover, pues al ordenar la simetría de ondas, facilita la succión de carga y atrae el agua. El agua sigue la simetría que se alimenta de la implosión. El laberinto marca el camino magnético para ir de afuera hacia adentro en un plano. Es la forma para crear puntos de implosión en un terreno, siempre y cuando el laberinto se localice adecuadamente sobre un punto de máxima compresibilidad de ondas y girando hacia la derecha, fortaleciendo este punto de implosión.

En el centro del laberinto de siete pliegues, tenemos la cueva del Minotauro, donde son reflejadas las letras sagradas. Lo podemos comprender así: desde el punto cero surge la luz que ilumina la espiral áurea, al rotar en diferentes ángulos proyecta en la pared las sombras de las letras. Algunas letras son instrucciones de forma de simetría de giro que contienen ángulos, distancias y bioinformación para nutrir el ADN.

Los laberintos tienen una representación con respecto al cerebro humano. La realidad externa se introduce al sistema nervioso central por el rango de percepción sensorial de cada persona, y esta información llega al cerebro en forma de impulsos electromagnéticos y de ondas escalares, con las que el cerebro, por su forma toroidal, genera una oleada de relámpagos sinápticos que nutren y bio-retroalimentan la actividad de todo el organismo. El cerebro tiene dos hemisferios interconectados por un cuerpo calloso. El cuerpo calloso es el punto cero del cerebro, que implota o explota la información captada por ambos hemisferios, uno masculino, el otro femenino, uno racional, el otro intuitivo. El ser humano es una construcción sustentable de procesamiento de bioinformación, nutrida por el sistema endocrino, ensamblada en campos gravitacionales y operada con electricidad y magnetismo.

El laberinto representa el cuerpo calloso y trazarlo nos ayuda a desarrollar el cruce interhemisferial cerebral para ayudar a que una persona deje de habitar en un universo psicológico dual y viva la conciencia de unidad. Se trabaja psicogeométricamente trazándolo con ambas manos en forma simultánea. Hay dos polaridades y cuatro aspectos, según se combinen su orientación y dirección. Cuando es trazado con dirección Norte y hacia la izquierda, es masculino-masculino, representado simbólicamente la fuerza del padre, tiene la característica de ordenar la energía que llega por la entrada al Sur. Pensemos en una vasija o un contenedor que toma la energía libre y la ordena, en esos giros, para dirigirla hacia el vacío. En cambio, el masculino-femenino, que simboliza el hijo, se orienta hacia la derecha y al Sur, con su entrada por el Norte. El laberinto que es trazado con dirección Sur y hacia la derecha, es femenino-femenino y simboliza la función madre, mientras que el trazado con dirección Norte hacia la derecha simboliza la energía de la hija.

El significado cultural y la interpretación del laberinto como símbolo es muy rico. En la prehistoria, los laberintos dibujados en el piso creían que servían como trampas para los espíritus malevolentes o, probablemente, como rutas definidas (coreografías) para danzas rituales. En varias culturas, el laberinto también es asociado a ritos de iniciación que implican la superación de alguna prueba. Durante la época medieval, el laberinto teocéntrico simbolizaba el duro camino hasta Dios con una sola entrada (el nacimiento) y un centro claramente definido (Dios). En el Renacimiento, los laberintos pierden el centro: la persona en el laberinto es el centro, un reflejo de las enseñanzas humanistas antropocéntricas. Por último, hoy en día, los laberintos se mueven a diferentes estratos de la realidad: Internet, con sus característicos hipertextos, es un buen ejemplo de ello.

El segundo laberinto es el laberinto de 13 pliegues o Laberinto de la Catedral de Chartres. Este laberinto simboliza el flujo energético del Fruto de la Vida. El Fruto de la Vida es una imagen de Geometría Sagrada que consta de 13 círculos, formando tres ejes de simetría. En el centro, un círculo; y arriba y abajo, otros dos sobre cada eje, para dar un total de 13 círculos. Está asociado al proceso “crístico” de la conciencia, es decir, a la cristalización de la conciencia. En el centro del laberinto de Chartres, vemos el aspecto femenino, circular de la Estrella de David, que representa un doble tetraedro imbricado.

Trazo sencillo:
El trazo del laberinto de 7 pliegues con ambas manos (simultáneamente) ayuda a equilibrar la coherencia interhemisferial cerebral


El trazo original del laberinto cretense de 7 pliegues revela la geometría del toroide en 2D

1. hacemos una cruz y el trazo hacia arriba girando hacia la derecha (labe- rinto implosivo)

2. hacemos el trazo empezando por el brazo derecho de la cruz

3. en el siguiente trazo comenzamos por el brazo izquierdo de la cruz

4. el último trazo empieza en el brazo inferior de la cruz central. La entrada al laberinto culmina
en la “cueva del Minotauro”







Empresas Filiales

Empresas Filiales