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Geometría Sagrada

Artículo 12. Las siete leyes en la Geometría Sustentable o Geometría Sagrada

Extracto del libro "El Poder de la Vida en la Geometría Sagrada y la Arquitetura Biológica de Arturo Ponce de León y Ninón Fregoso" Adquierelo aquí

Capítulo 8. Siete Leyes de Creación.

Hay leyes en Geometría Sagrada que dan sustento, forma y coherencia al sistema de la vida. Estas son siete y comprenden: ley de vacuidad, ley de campo unificado, ley de autorecurrencia, ley de polaridad, ley de contención, ley de distribución y ley de fractalidad. Estas leyes son producto de la observación de las constantes que rigen el proceso de creación de los toroides en el universo y, por lo tanto, de las distintas manifestaciones de la vida y el eterno cambio y transformación hacia el binomio muerte/vida.




8.1. PRIMERA LEY: Ley de vacío

La ley de vacuidad parte del hecho de que todo en el universo surge de un punto cero, de un Ser adimensional, adireccional, es decir, de un espacio que, potencialmente, puede serlo todo, pero que no se ha manifestado. Desde un lugar no-manifiesto, la ley de vacuidad nos permite comprender que todo parte del vacío y regresa al vacío. Aquí no nos referimos a un vacío como cuando decimos que “me siento vacío por no tener rumbo ni destino en la vida”, sino a un vacío fractal, un vacío luminoso, un vacío donde, en potencia, puedo encontrar la totalidad de experiencias en el Universo. Por ejemplo, el vacío ocupa aproximadamente el 98% del volumen del Universo, y la materia brillante conocida como tal, el 2% restante.

La vacuidad (en sánscrito sunyata) es sustrato dinámico de toda existencia. Cuando se dice que las cosas son vacío, se sugiere una realidad última que no puede clasificarse en categorías lógicas. Todos los fenómenos están, en esencia, vacíos de toda sustancia propia, ya que, en un sentido, no son más que manifestaciones pasajeras en una corriente de manifestaciones sin fin. Pero, a pesar de que sunyata no tenga forma, lo impregna todo. El vacío, relacionado con el número cero, tiene connotaciones enteramente receptivas. Para que pueda concebirse la vida humana, una mujer debe ser capaz de mantener el vacío en su útero; la concepción sólo puede ocurrir si se produce un espacio de vacuidad en el contacto entre el cuerpo femenino y el masculino. Nuestro cerebro interactúa con ese campo informacional que algunos llaman campo cuántico y otros, como el físico cuántico estadounidense D. Böhm, el orden implicado. Los físicos actuales hablan de un campo espacial y sinérgico en la Teoría Sinérgica del renombrado (y desaparecido) científico mexicano J. Grinberg.

La ley del vacío o ley de vacuidad implica que todo en el universo existe potencialmente, que el origen de la vida sólo puede darse en el momento en que la conciencia crea un espacio negativo, es decir, carente de toda información o sustancia y en esa carencia, en ese espacio potencial, surge la vida.

En esta etapa del proceso de creación se fija un lugar, un espacio donde se ancla un punto cero, un lugar donde la energía va a implotar/explotar. Psicológicamente, cuando se trabaja incorrectamente esta ley, la persona vive sin un punto de anclaje, sin un punto de base, sin una vocación sobre la cual pueda volcar su vida. El primer paso, entonces, es fijar un punto cero, un punto de implosión/explosión, un eje de giro.




8.2. SEGUNDA LEY. Ley de unidad: campo unificado

Hay leyes en Geometría Sagrada que dan sustento, forma y coherencia al sistema de la vida. Estas son siete y comprenden: ley de vacuidad, ley de campo unificado, ley de autorecurrencia, ley de polaridad, ley de contención, ley de distribución y ley de fractalidad. Estas leyes son producto de la observación de las constantes que rigen el proceso de creación de los toroides en el universo y, por lo tanto, de las distintas manifestaciones de la vida y el eterno cambio y transformación hacia el binomio muerte/vida.


A partir del cero, del vacío, por contraposición surge la totalidad, el uno. El símbolo phi Φ codifica la secuencia de la vida, el cero y el uno. En Física, se reconoce la existencia del campo unificado como el fenómeno universal que demuestra la conectividad de toda la materia y la energía, vía un medio de existencia física. En esta disciplina, la teoría del campo unificado (aún en desarrollo) es un tipo de teoría de campo que permite que todas las fuerzas fundamentales entre las partículas elementales puedan ser escritas en términos de un sólo campo teórico-descriptivo.

El término de campo unificado fue acuñado por el célebre ingeniero e inventor N. Tesla, cuando buscaba unificar la teoría general de la relatividad con el electromagnetismo en una sola teoría de campo. El llamado Modelo Estándar de las partículas físicas es una teoría que describe tres de las cuatro interacciones fundamentales entre las partículas elementales que crean la materia. Es la llamada teoría de campo cuántico, desarrollada entre 1970 y 1973, que es consistente tanto con la mecánica cuántica como con la relatividad. Sin embargo, la teoría del Modelo Estándar aún no está completa pues no incluye la gravedad.


Para ello, los científicos tienen que considerar un modelo de Geometría fractal con múltiplos y submúltiplos de phi, como en cierta forma lo propone el Dr. estadounidense en física teórica, M. Kaku, en la teoría de campo de cuerdas que incluye la base de toda sustancia. El hiperespacio es una forma de espacio que tiene cuatro o más dimensiones. El término aparece tanto en geometría como en la descripción informal de ciertas teorías físicas. Las cuerdas están ensambladas en una estructura de súper simetría que permite comprender por qué vivimos en un universo de 10 y/o 26 dimensiones, y por qué el universo de 10 dimensiones se partió en 4 dimensiones espacio-temporales y 6 dimensiones nucleares, (probablemente, la unidad se escindió en una partición áurea con dos sectores, uno de 0.618 y el otro de 0.382).

En Física, las fuerzas entre los objetos no son transmitidas directamente entre dos objetos, sino mediante una entidad intermediaria llamada campo. Las cuatro fuerzas fundamentales están mediadas por campos. Estas fuerzas, que buscan ser unificadas por los científicos, son (de la más fuerte a la más débil): la fuerza nuclear fuerte, la fuerza electromagnética, la fuerza nuclear débil y la fuerza gravitacional.

La fuerza nuclear fuerte es la responsable de mantener unidos los quarks (unidades que se unen para formar neutrones y protones en el núcleo del átomo) y las partículas de intercambio que la median son los gluones. En la física de las partículas, los quarks son los constituyentes fundamentales de la materia, junto con los leptones. A la fuerza electromagnética la entendemos como la que actúa en partículas cargadas eléctricamente y sus partículas de intercambio son los fotones. La fuerza nuclear débil es la responsable de la radiactividad y es una interacción repulsiva de corto rango que actúa en los electrones, neutrinos y quarks. Finalmente, la gravitacional es una fuerza atractiva de amplio espectro que actúa en todas las partículas con masa. Las partículas de intercambio de ésta última son conocidas como gravitones.

La gravedad no se ha logrado incluir en la teoría de campo unificado debido a la diferencia de estructura entre la Relatividad General y las interacciones fuerte y débil. En la Física teórica actual, se cree que una teoría cuántica de la relatividad general demanda ir más allá de la teoría de campo con marcos de referencia, como es la teoría de cuerdas o la gravedad cuántica con lazo (LQG, Loop Quantum Gravity). En esta rama de la Física, la Geometría Cuántica forma una serie de nuevos conceptos matemáticos que generalizan los conceptos de geometría, cuyo entendimiento es necesario para describir los fenómenos físicos en escalas muy cortas.

D. Winter propone que el campo fractal, basado en que la compresión de carga fractal o no-destructiva, al estar creada con la proporción áurea (y generar puntos de implosión), es la simetría esencial, la causa de la creación de la materia, la gravedad, la biología, la auto-organización, la simbolización, la conciencia y las experiencias de iluminación. Debido a que todo el crecimiento biológico está limitado por su habilidad para absorber energía, es evidente que la mejor manera para comprimirla y nutrir a los organismos biológicos es por medio de la fractalidad. Ya que la fractalidad es la Geometría perfecta para la compresión, lo que define la vida es la Geometría perfecta de la distribución eficiente y de la irradiación de energía.

Después de millones de años de evolución, la Naturaleza encontró la simetría de la vida y ésta la encontramos en el ADN, las plantas, las personas y las galaxias. Esta evolución está basada en la Proporción Áurea Fractal. Esta proporción permite que se cree una compresión y, por ende, que surja una distribución de carga. A tal proceso se le llama el “campo fractal”. Ningún biofísico hoy en día podría imaginar otra definición eléctrica de la vida y la conciencia: la perfecta maquinaria que distribuye energía eficientemente.

Sin embargo, parece que los seres humanos nos empeñamos en construir casas, ciudades, sistemas de pensamiento y culturas donde el campo de carga o energía no es fractal y esto ocasiona que las personas enfermen y no maduren. Metafóricamente, diríamos que el ser humano es la única fruta que puede pudrirse sin madurar. Todo esto sólo porque algunos biofísicos no han considerado que el único patrón de campo eléctrico que puede nutrir el ADN es aquel que se asemeja a una rosa, técnicamente llamado patrón de Pentaflor. La vida es la distribución de carga o energía que puede ser comprimida gracias a su Geometría fractal.

La teoría de campo fractal brinda poderosas soluciones para la mayoría de los problemas mundiales, como son la creación de paz mundial, la agricultura, la Arquitectura, la Genética, el biofeedback entre el corazón y el cerebro (bioretroalimentación para vincular las ondas del cerebro con el corazón), el diseño urbano, el clima, la obtención de energía, la curación de enfermedades, la salud celular. Ya que todo el crecimiento biológico está limitado por su habilidad para absorber energía, es evidente que la mejor manera de comprimir esta energía es usando fractales. La definición de la vida la podemos entender gracias al concepto de fractalidad, pues ésta es la Geometría de la compresión y la Geometría de la distribución.

M. Faraday, físico y químico británico, observó que la capacidad eléctrica es a la gravedad lo que la inductancia es al magnetismo. Si Faraday está en lo correcto, entonces la energía almacenada en el capacitor está en la forma de un campo gravitacional.

T. Brown, físico estadounidense, también encontró que en capacitores cargados ocurría una reducción del peso sólo si la placa positiva está arriba de la placa negativa. Si la placa negativa está sobre la positiva, entonces el dispositivo incrementa su peso. Brown descubrió que un capacitor tiende a moverse en la dirección de la placa positiva y que ocurre una pérdida de peso cuando las placas están perpendiculares al gradiente local de gravedad. Finalmente, tiempo más tarde, otro físico estadounidense, D. Davison observó que el cambio de peso es mayor si un capacitor pequeño se anida en uno mayor. Sin embargo, añadimos nosotros que, si este arreglo se hace anidando capacitores en la proporción áurea o con proporciones de las 3 constantes geométricas o las 3 constantes matemáticas, se facilita la recursividad de ondas para producir una óptima compresión de carga y generar mayor gravedad. Dispositivos arreglados de esta manera producen un efecto de campo iónico.

No es necesario tener un doctorado en Física para comprender lo que se requiere en el campo unificado: geometría de compresión. Es razonable pensar que si se comprime energía, se almacena la inercia de esa energía (o carga), en lo que los físicos le llaman masa. Lo que algunos físicos no pueden ver es que las ondas se valen de la recursión de phi para mandar una parte de esa inercia a la velocidad de la luz, al punto de implosión, para producir el monopolio magnético que Einstein nombró como gravedad. La Ley de Unidad Psicogeométrica acepta que el universo está constituido por una sustancia única llamada energía de punto cero. En Hidrodinámica, el fenómeno llamado óptima traducción de vorticidad es donde la inercia de una línea (energía) se traduce en la fuerza para formar espirales y crear materia o masa.

El primer movimiento que se realiza en el campo unificado es el movimiento en espiral. Tal movimiento está simbolizado por la lágrima del ojo de Horus y también se puede ver en el movimiento ondeado de los bailes indígenas árabes o hindúes para reforzar la fecundidad en las mujeres. Es también el movimiento que hace el agua para cargarse y producir iones negativos. La sensación de exquisito bienestar que nos inunda cuando damos un paseo por un parque después de que ha llovido, se debe justamente a la presencia de iones negativos que son benéficos para la vida. Siendo esto contrario al ambiente asfixiante que se produce en lugares cerrados con mucha carga de contaminación electromagnética, aire acondicionado y poca vida orgánica.




8.3. TERCERA LEY. Ley de auto-recurrencia o Tubo Toro

Ahora bien, existe una tercera ley, la Ley de Autorrecurencia, que ocurre cuando la espiral áurea que surgió del vacío completa un ciclo y recurre sobre sí misma. Es la espiral dorada que llega a los límites impuestos por pi y comienza el giro para circunscribirse en la esfera y llegar a torcerse y tocar el otro lado de la esfera. Es el momento en el que se construye el toroide. Las ondas sinusoidales, es decir, los vórtices toroidales, los agujeros de gusano o lo que también conocemos como la teoría de supercuerdas, almacenan inercia cuando la onda-partícula recurre en el punto cero.

La onda-partícula también puede representar cualquier evento en nuestra vida. Hasta que no llegue el momento en que una experiencia gire sobre sí misma, hasta que una persona no se conozca a sí misma, no puede completar el ciclo toroidal. Esto ocurre en muchos niveles, ya que el toroide cuando termina un ciclo en sí mismo, comienza otro ciclo en una escala diferente de percepción.


En Psicologeometría, esta ley la entendemos como el ciclo que completa una experiencia para cerrarse sobre sí misma, pero siempre dejando un hueco en el centro. El problema que puede surgir aquí es cuando una persona cree que es una esfera sin darse cuenta que en realidad es un toroide (donde todos los eventos están concatenados a todos los demás) donde la realidad interior codifica la realidad exterior y viceversa, cierra el ciclo y no se abre a recibir un nuevo ciclo toroidal.




8.4. CUARTA LEY. Ley de Polaridad o de Opuestos Complementarios

Existe otra ley más, La Ley de Polaridad o de Opuestos Complementarios, que es crítica en la percepción mecanizada que tenemos de un mundo dual. Somos herederos de una lógica positivista que nos ha hecho creer, mediante enormes esfuerzos publicitarios, que la realidad sólo puede ser de una u otra manera. Un sistema de pensamiento positivista que genera, de manera irremediable, que se disparen rasgos de escisión psíquica. Es esa estrechez de miras en la que lo bueno y lo malo están siempre separados, que los opuestos son irreconciliables, que la luz existe sin la oscuridad y el largo etcétera que sucede como producto de dicho pensamiento maniqueo.


La lógica dialéctica, por el contrario, es la doctrina de la unidad de los opuestos, aquella que los incluye y que no puede ver la manifestación de un aspecto de la realidad sin el opuesto inmediato. El acto mismo del conocimiento es la introducción de la contradicción, dice la dialéctica Hegeliana.

Así como la ilusión que surge de la Ley de Auto-recurrencia es el sentirse completo y totalizado, sin darse cuenta de que las experiencias no son esferas acabadas sino toroides con ciclos de movimiento interminable; en esta ley surge la gran ilusión de los opuestos enemigos, contradictorios e irreconciliables. La experiencia vista a dos bandos contrarios sin su relación toroidal puede dar pie a fomentar nuestros rasgos psicóticos. En otras palabras, estamos hablando de la ilusión de la escisión del ser.

Si consideramos los opuestos que se unen para poder funcionar, recordemos que tenemos un lado implosivo y otro explosivo en el toroide y, para que existan, se tienen que permitir a uno implotar y al otro explotar. El lado explosivo es cuando la energía/materia va del punto cero hacia el exterior, cuando se ve atraído hacia el norte, pero con polaridad sur. Tiene distintas asociaciones semánticas, todas ellas referidas al mismo proceso de explosión: es el yang, lo masculino, es desenvolvente, es lo positivo, se mueve realizando un levogiro (gira en contra de la manecillas del reloj), tiene el poder de la separación, genera calor y es la suástica que va hacia la izquierda. También está asociado a la raza “adámica”, al color rojo y a la fuerza eléctrica. Considerado como un movimiento que busca llevar la Tierra al Cielo, la materia a la energía, busca la libertad, el caos, el rompimiento del orden, busca generar muerte y transformación. Para un ser humano el movimiento explosivo es la conquista material.

Cuando la onda se desplaza en sentido explosivo, del centro hacia la periferia, haciendo el recorrido dentro del toroide y logrando su punto de máxima expansión, llega a una zona de no retorno (la parte más ancha del toroide), donde cambia su polaridad y comienza un ciclo implosivo.

El lado implosivo es aquél que gira del exterior hacia el interior, en un sentido convergente. Tiene asociaciones a características femeninas, es biomagnético norte y le atrae el sur, es el yin, envolvente, centrípeto, es lo negativo y se mueve realizando un dextrogiro (gira a favor de las manecillas del reloj), tiene el poder de la unión y genera frío. Tiene connotaciones de la raza “evaica”, se asocia con el color azul y con la fuerza magnética. Podemos considerarlo como un movimiento que busca llevar el Cielo a la Tierra, lo eléctrico a lo magnético. Lo que busca este movimiento es restablecer el orden, despojarse de las “vestiduras” para pasar por el punto cero.

“Es más fácil pasar un camello por el ojo de una aguja que entrar un rico en el Reino de Dios”, dice la frase que simboliza este proceso geométrico donde el reino de Dios es el vacío y conforme el camino implota, se va estrechando, haciéndose único. La vida espiritual nos lleva a la introspección y nos filtra hacia el centro de nuestro propio Ser. Su misión es llevar la energía libre desordenada hacia el orden supremo y, finalmente, disolverse en el punto cero. Por ejemplo, la suástica que encontramos en el pecho de Buda es una suástica implosiva que gira hacia la derecha, pues busca generar un camino de recogimiento del Ser para habitar el Vacío, la Nada/Todo, la Semilla. Este camino es el desarrollo de la vida espiritual.

El punto cero puede ser llamado punto de implosión o de explosión, dependiendo de la dirección de movimiento del toroide. Este proceso recursivo es eterno y continuo, la ilusión de la separación nos hace creer que no es así, pero veamos el siguiente ejemplo: una persona nace, se ubica en el punto cero y comienza su recorrido explosivo en la vida. Busca tenerlo todo, saberlo todo, abarcarlo todo, destruye el orden, vive sus crisis de vida y rompe con lo establecido; puede terminar probando cualquier tipo de sustancias tóxicas que le hagan explotar su coherencia interna. Puede llegar a convertirse en una persona que destruya la vida.

Luego, llegado a un punto de máxima irradiación de su experiencia, más o menos a la mitad de su vida, entre los 38 y los 42 años, de forma súbita cambia su polaridad y su vida se torna implosiva. Comienza a importarle menos el poder, el sexo y el dinero y busca con mayor fervor la vida introspectiva, la meditación, las prácticas espirituales. Quizá hasta renuncia a sus posesiones o las regala para un fin social. Con su dinero y saber, funda escuelas, instituciones de ayuda para las personas con adicciones, ayuda a reforestar los bosques, etc. De tajo, su vida se orienta hacia la introspección, comienza a dejar de comer en exceso, usa sólo lo necesario, no desperdicia, respeta la vida, se manifiesta en contra de las guerras, la opresión y el caos. Su vida se orienta hacia el amor, la individualidad y la libertad. Esta vida es la vida de casi todos los místicos de nuestros tiempos y tiempos lejanos. Una vida que dio el giro completo en el toroide… pero, ¿cuál es la vida “correcta”? ¿La implosiva o la explosiva, la espiritual o la material?

Pongamos otro ejemplo, una persona religiosa dedicada desde su más temprana infancia a velar por el bien social, por la humanidad, está dedicada a rezos, prácticas y desarrollo de la sabiduría interior, hasta que vive una experiencia cumbre de Iluminación, entra al vacío y se funde en ello. Habita por un instante el punto cero pero el ciclo no se detiene ahí, continúa hacia un movimiento explosivo. Deja de importarle el amor, las prácticas y los rezos y comienza a ver cómo hacer más productiva su práctica meditativa o su religión, cómo lograr mayor rentabilidad de sus prácticas terapéuticas. Se ve envuelto en una serie de circunstancias que lo orillan a ser más astuto, más perspicaz. Crece en dinero, estatus, poder, riquezas y comienza a querer acumularlo todo. Conquista otros territorios, pudiendo incluso destruir a sus antiguos enemigos; elimina a todo aquel que piense diferente a él, no por pensar distinto, sino porque su pensar diferente le implica posibles pérdidas. Quiere abarcarlo todo, quiere imponer su dogma, su fe, sus creencias a todo el mundo por medio de la muerte, la destrucción, el fanatismo. Incluso amenaza a quienes se oponen a sus leyes de acumulación de capital, a los místicos y ascetas que buscan una vida de renuncia. Los calumnia pues la renuncia, la filosofía del no consumo capitalista y el ejercicio de una vida natural con alimentación sustentable en pequeñas comunidades no es rentable, no genera plusvalor. Quizá termina corrompiendo a menores o cobijando empresarios corruptos, políticos sinvergüenzas. Hasta que muere, con su conciencia explotada, pero sus bolsillos repletos de dinero y fama. Esta historia puede ser la de cualquier sacerdote, religioso, místico, gurú o filósofo.

Lo que acabamos de describir es un ejemplo del interminable ciclo toroidal, conocido en la Filosofía Hindú, como la Rueda del Samsara. La Maya que es la ilusión de la polaridad irreconciliable. Ahora bien, regresemos a la pregunta de ¿quién es el bueno, quién el malo? Cada uno, identificado con su parte del toroide y su giro explosivo o implosivo cree que esa parte es lo correcto, lo “bueno”, lo único que debe existir. Ambos bandos que se creen poseedores de la última verdad, se viven de manera incompleta pues es erróneo pensar que la vida puede existir sin la muerte, o la fuerza eléctrica sin la magnética, o la luz sin la oscuridad, o el frío sin el calor. Ambos criterios son sólo grados en la escala de movimiento de la experiencia toroidal.

La separación de los opuestos es la ilusión que sumerge al mundo en conflictos psicológicos y guerras inacabables. El aspecto negativo de la muerte es la muerte por la destrucción misma. Sin embargo, el aspecto positivo es la transformación, la transmutación por un orden mayor, uno que comprenda mayores posibilidades. La vida, en su aspecto positivo, es la posibilidad de compartir ordenadamente, pero en su aspecto negativo, es el ansía de poseer, de querer tenerlo todo, de acumular.

Parece que quienes viven vidas implosivas creen estar en lo correcto y ser los “buenos”, pero quienes viven vidas explosivas también creen lo mismo. Y no importa ni para el uno ni para el otro lo que el contrario diga, ellos son lo correcto, lo “normal”. La realidad toroidal nos permite ver que ambos viven en la ilusión de la separación. Tanto el místico empedernido que busca la gloria del Cielo negando la Tierra, y que quizá vive como un parásito en el mundo material, como el neoliberal desenfrenado que busca a toda costa el mayor lucro sin considerar consecuencia espiritual alguna, viven cegados. Pero, ¿cómo salir de esta ilusión, de Maya, de la Rueda del Karma/Dharma? En una vida, si se cree en ello, se puede matar a una persona que en la vida siguiente lo mata a uno, ad infinitum. ¿Y luego? ¿Cuándo se rompe la ilusión de creer que vamos de la construcción hacia la destrucción y que ambos procesos están separados?

Este proceso no es secuencial, no es lineal como podemos creer. No es que primero uno pase de ser implosivo a ser explosivo, sino que, al mismo tiempo, estamos siendo implosivos y explosivos… ¡sólo que no nos damos cuenta! Toda experiencia lleva, simultáneamente, un componente de vida y otro de muerte, de luz y de oscuridad, de femenino y de masculino. Para que una experiencia se consume, tiene que completarse el ciclo implosivo/explosivo de forma simultánea. Es sólo nuestra conciencia limitada la que nos hace creer que las cosas suceden lineal y secuencialmente.

Esta es la ilusión, la secuenciación del proceso. Imaginemos que uno quiere hacer girar una dona implotando de un lado pero sin que explote del otro… sólo tratar de hacerlo es tanto física como psicológicamente imposible, y si se llegara a lograr, ¡desaparecería la experiencia!

El camino para romper con la dualidad es la irradiación. Una manzana no crece de arriba hacia abajo, irradia desde el centro, desde su semilla. Se ubica en el centro y se expande, en simultáneo, hacia todas direcciones. El Ser no crece por partes, el amor no puede ser lineal o parcial. O se ama a todo lo que te rodea o no se ama. El amor es la expresión de individuos en libertad que se irradia en todas direcciones. El amor es el deseo de ser quien soy y de ayudar al otro a ser quien es. En última instancia podemos decir que somos un fractal de Dios, del Absoluto. El Sol no ilumina por sectores, no da su luz a ciertas partes del universo y a otras lo oculta. No. El Sol irradia. El Ser irradia. Los cinco toroides verticales y los trece horizontales irradian, a pesar de que no nos demos cuenta de ello, a pesar de estar sumergidos en la ilusión de Maya.

El trabajo de cobrar conciencia de este proceso es el trabajo de la aceptación de nuestras polaridades. Somos sujetos repletos de contradicciones, ambigüedades y paradojas, y nuestro trabajo no es borrar estas contradicciones. Debemos poder integrar los opuestos en una misma función toroidal. El trabajo psicológico no es dejar de desear, pues el dejar de desear es ya un deseo. Tampoco es borrar nuestro lado “oscuro”, es decir, aquel que no aceptamos, sino que consiste en comprender, en abrazar la polaridad, en unificar nuestra sombra. Lo único que nos impide lograrlo es nuestra identificación, nuestra esclavitud, nuestra fidelidad en creer que nuestra visión del mundo es la correcta, que nuestro estilo de vida es el único y el “bueno”. En el momento en que soltamos ese apego primordial, damos paso a que lo contrario se manifieste. A que la sombra, los rincones más oscuros de nuestra psique surjan y en el surgimiento se incorporen. Es a través de experimentarlo subjetivamente que uno crece en la asimilación de contradicciones. No es una teoría, no es un postulado intelectual, sino una vivencia que se experimenta con todas las entrañas de nuestro Ser.

Pensemos que la polaridad magnética y eléctrica surge por el flujo de líneas convergentes y divergentes de puntos de implosión y explosión y que a mayor diferencia entre un polo y el otro, a mayor diferencia de potencial, mayor fuerza. La madurez de un ser humano puede medirse por su capacidad para aceptar la Verdad, y la Verdad es una contradicción asimilada. La Verdad es un punto de fricción, un punto donde chocan dos fuerzas con la misma intensidad pero en sentido contrario. Freud decía que en el inconsciente no hay “barra de la censura”, es decir, no hay represión entre lo que creo que está “bien” y lo que está “mal”. En el inconsciente confluyen, al mismo tiempo, lo implosivo con lo explosivo. En los sueños, en los deseos sexuales, en la risa, no hay censura moral, se viven como esencialmente contradictorios. De hecho, la risa, con la contracción muscular y la liberación endocrina, es un mecanismo que utilizamos los seres humanos para asimilar las contradicciones.

La suástica es un símbolo que geométricamente representa la concentración de las fuerzas femeninas y masculinas, terrestres y celestes, en torno a un punto de atención. Puede tener sus brazos girando hacia la derecha o hacia la izquierda y esto nos habla de un giro implosivo o explosivo. Es una cruz que tiene cuatro brazos acodados como la letra gamma mayúscula del alfabeto griego. Aquella que gira hacia la izquierda y tiene sus brazos apuntando a la derecha, la svástica explosiva, fue tomada por Hitler como emblema nacionalsocialista por ser el signo solar de los antiguos arios.

Si observamos la base de operaciones de la SS alemana, vemos la misma geometría aplicada al diseño arquitectónico, por ejemplo. La suástica implosiva gira hacia la derecha, pero sus brazos lo hacen a la izquierda y está asociada a las prácticas budistas. Sin embargo, su uso se remonta a todas las culturas del mundo. Podemos observar el uso de este importante símbolo en la cultura hopi, cristiana, tibetana, china, japonesa, celta, islámica, hindú, azteca, griega, judía, entre otras.

Homologando esta imagen a la verdadera imagen toroidal que la representa, la línea vertical simboliza lo espiritual, mientras que la línea horizontal representa lo material. El punto de cruce es el punto de anulación de fuerzas, y el círculo en torno al cual está inscrito es el aumento máximo de intensidad que representa la constante de pi.

El símbolo taoísta del Yin/Yang es un concepto surgido de la filosofía oriental, fundamentado en la dualidad de todo lo existente en el universo. Describe las dos fuerzas fundamentales, opuestas pero complementarias, que se encuentran en todas las cosas. Según esta idea, cada ser, objeto o pensamiento posee un complemento del que depende para su existencia y que a su vez existe dentro de sí mismo. De esto se deduce que nada existe en estado puro ni tampoco en absoluta quietud sino en una continua transformación. Además, cualquier idea puede ser vista como su contraria si se le mira desde otro punto de vista. En este sentido, la categorización sólo lo sería por conveniencia. Estas dos fuerzas, yin y yang, son la fase siguiente después del Taiji o Tao, principio generador de todas las cosas, del cual surgen.

El Tao como un Toroide, es de donde surgen el yin y el yang, el aspecto implosivo y explosivo de todo lo existente. El símbolo mismo del Yin/Yang es un toroide y a partir de los cortes que se generan en cuatro cuadrantes, se le relaciona con los cuatro puntos cardinales o las cuatro estaciones del año (siendo la inclinación de la Tierra de 23.5º la causa de las cuatro estaciones). Incluso, a partir de este principio, se originan la línea cortada yin y la línea completa yang, que dan paso a los 64 trigramas del I Ching, relacionados a los 64 codones del ADN. El símbolo maya del Hunab Kun que representa la Totalidad, contiene el mismo principio de la polaridad toroidal. Marcando cuatro direcciones o puntos cardinales, ofrece el claro sentido del flujo implosivo/explosivo.

En la filosofía egipcia tenemos, por un lado, la Escuela del Ojo Derecho de Horus que representa la información concreta controlada por el hemisferio izquierdo del cerebro. Maneja números, letras, palabras y en general la orientación masculina. Mientras que por el otro lado la Escuela del Ojo Izquierdo de Horus representa la información estética controlada por el hemisferio derecho del cerebro. Maneja la intuición y la percepción sensorial.

El principio de la díada es la polaridad. Cuando se contrasta surgen los matices y las diferencias a la luz de lo opuesto. La paradoja de la díada es que mientras parece que nos separa de la unidad, los polos opuestos que buscan atraerse nos recuerdan la unidad. La díada une y separa, en simultáneo. El proceso de creación continúa por la presencia de la polaridad. Entre mas opuestaes la polaridad mayor es la atracción. Entre más diferencia de potencial exista entre dos polos, mayor será la fuerza de unión.

Cuando el aire frío y seco penetra en el aire húmedo y caliente, se originan tormentas o lluvias torrenciales. Un rayo es una descarga eléctrica que golpea la tierra, proveniente de la polarización que se produce entre las moléculas de agua de una nube (habitualmente, las cargas positivas se ubican en la parte alta de la nube y las negativas en la parte baja), cuyas cargas negativas son atraídas por la carga positiva de la tierra, provocándose un paso masivo de millones de electrones a esta última. Los polos de una batería necesitan ser negativo y positivo para completar un circuito eléctrico. La guitarra, el violín o el piano producen sonidos por la tensión producida por los extremos de sus cuerdas. La díada, los pares de opuestos, son indispensables para comenzar con un proceso creativo. De la confrontación entre la tesis y la antítesis puede surgir la síntesis.


Psicológicamente, tenemos características masculinas y femeninas aunque seamos hombre o mujer. El grado de ánima y ánimus determinan la forma de relacionarnos con el mundo. Un bebé es creado por la unión de dos fuerzas opuestas, como el padre y la madre. El lenguaje revela pares de opuestos como bueno/malo, sano/enfermo, amor/odio, visible/invisible, izquierda/derecha, arriba/abajo, dentro/fuera, creador/creado, ganancia/pérdida, etc. Sabemos que siempre que se quiera negar una parte de la realidad, no se hace sino darle más fuerza; cuando una persona no trabaja en aceptar su sombra, sus aspectos ocultos, tarde o temprano la realidad le hará tener que verlos de frente y asumirlos. La unión de los opuestos ocurre en el toroide o Mónada.

Hay díadas o pares complementarios entendidos como aspectos psicológicos que existen en el ser humano y que debemos observar como rasgos de nuestra personalidad.

Generalmente, las parejas se unen buscando su opuesto. Una persona pasiva tenderá a buscar una asertiva. Quien vive como jefe, buscará empleados; quienes se viven como víctimas, se acercarán a victimarios. Una persona muy ahorradora, vivirá con una despilfarradora; un integrador, con un excéntrico. Una persona muy reprimida en su sexualidad o en sus emociones se inclinará por acercarse a otra apasionada. El promiscuo, con el impotente; el maestro, con el alumno; el seguidor, con el líder; etc. Todos vivimos aspectos de nuestra propia polaridad en diferentes niveles y circunstancias, cuando la realidad nos devuelve un conflicto con una persona, no hay sino que voltear a interiorizar y aceptar el aspecto aparentemente negativo de uno mismo, para no provocar el conflicto en el exterior, ya que éste es producto especular de nuestra guerra interna.




Patrón del Génesis.


El patrón del Génesis narra seis días de trabajo divino y uno de descanso. Gráficamente, lo entendemos como un círculo central y seis círculos girando en torno a éste. Cuando realizamos el trazado, somos conscientes de que la secuencia numérica binomial es la que ampara este desdoblamiento. La ley de contención está basada en la duplicación de los elementos. Es la creación de la tridimensionalidad. De hecho, es la incubación en ella. El patrón de la Flor de la Vida es un símbolo que explica los ejes x, y, z, es decir, el movimiento adecuado en la tridimensionalidad. Es la malla que nos ata y estructura en el mundo material. Es lo que le permite a la energía solidificarse como materia.


Si vemos la Flor de la Vida en plano, se ve como una figura hexagonal envuelta en un círculo doble. Si la viéramos en 3D, encontraríamos un cubo perfecto. El cuadrado tiene como base la unidad y su diagonal es √2, por tanto, es un símbolo que no permite la distribución y el compartir de las emociones, pensamientos o acciones, sino su contención.

La secuencia numérica binomial comienza con el vacío y la unidad, el cero y el uno, pero el tercer paso no es la suma del anterior, sino la duplicación de la unidad. La secuencia se construye 0,1,2,4,8,16,32,64..., y da pie a la base de la ingeniería que utiliza la tecnología artificial. Las computadoras y todo instrumento artificial se basan en esta secuencia. El lenguaje binario que se utiliza no es otra cosa que un pequeño dispositivo llamado interruptor con posiciones de encendido y apagado. Esto genera un universo infinito de posibilidades donde se logra acumular mayor cantidad de valores en el menor espacio posible. En los ocho primeros dígitos de la secuencia encontramos que podemos crear 64 valores simplemente prendiendo o apagando alguno de los números. Pensemos en crear el valor 19. ¿Qué haríamos? Prendemos la casilla sexta que tiene el valor 16, luego prendemos la casilla tercera con el valor 2 y, por último, la casilla segunda con el valor 1. Sumado, nos da el valor 19. Así podemos encontrar todos los números entre el 0 y el 64 en las primeras ocho casillas.

La retícula que se crea a partir de esta secuencia es lineal, secuencial y está basada en la duplicación. La ley de contención, amparada en el símbolo de la Flor de la Vida, tiene connotaciones enteramente masculinas por su función pero femeninas por su forma. Los círculos que crean todo el conjunto tienen referencia hacia la feminidad por sus formas de onda sinusoidal. La Flor de la Vida es una figura geométrica compuesta de múltiples círculos, arreglados en una simetría hexagonal. El centro de cada círculo se encuentra en la circunferencia que rodea cada uno de los demás. En esta figura geométrica podemos encontrar, uniendo ciertos vértices, la forma del Árbol de la Vida (que explica las leyes arquetípicas y los veintidós psicotipos humanos), la Fruta de la Vida, los cinco sólidos platónicos, la Estrella Madre o Estrella de Metatrón (que nos da la forma que tiene el llamado “cuerpo de luz” del ser humano, bíblicamente conocido como el Merkabah o Vehículo de Luz) y el Huevo de la Vida (vemos en él la Ley de Tres y la Ley de Octava, origen de las progresiones musicales y del tiempo orgánico).

La Flor de la Vida representa la fuerza que se encuentra en la división y en la especialización de actividades. En la división de funciones, el cuerpo encuentra su multiplicidad de capacidades. En la especialización, vemos reflejado el nivel de complejidad de un organismo. Actualmente, una gran parte de nuestra cultura y civilización gira en torno a la imagen de la Flor de la Vida, a la ley de acumulación. Este es, pues, el símbolo de la acumulación que llevado a su extremo negativo puede generar enfermedades inflamatorias o de irritación por la extrema fricción y el calor que se desprende de ello, así como guerras y dominación en lo social. La consecuencia de la acumulación en un cuerpo es el sobrepeso, o en una célula, el cáncer. El cáncer puede ser entendido como la acumulación energética de ciertos procesos motrices, emocionales, intelectuales o espirituales que no saben cómo distribuirse y repartirse adecuadamente para poder organizarse y no dañar al organismo.

El régimen geométrico de la acumulación permea en todas las escalas posibles de nuestra sociedad. En lo económico, se busca la mayor acumulación de capitales y la menor pérdida. En lo arquitectónico, la forma que prevalece en las ciudades es el cubo. Personas “cúbicas” que acumulan libros que no leen, recuerdos de antaño, cosas inservibles, cacharros abandonados. Tan sólo repasemos la cantidad de cosas que guardamos en nuestras casas y que jamás le hemos dado uso (y quizá ni lo haremos). La acumulación de objetos nos brinda la falsa ilusión de sentirnos protegidos, anclados al pasado.

También acumulamos emociones y pensamientos inservibles y obsoletos en la psique. ¿Cuántas personas hay que continúan creyendo que las enfermedades son generadas por un “virus” que viene desde afuera a atacarlos? Hay quienes no logran concebir que vivimos en un campo fractal, en un universo toroidal, donde el afuera y el adentro no están separados como pudiéramos llegar a pensar. ¿Qué se utiliza a nivel mundial para fomentar está ilusión?

Todos los medios posibles. Pero más allá de los medios que se utilizan, se fomenta una ideología, es decir, aún utilizando todos los medios para crear esta ilusión, si no fuera por la base psicológica en la que está sustentado el neoliberalismo, no se podría crear dicha ilusión. ¿Cuál es esta base psicológica? La acumulación o, peor aún, la distribución caótica, sea de información, de emociones o de impulsos sexuales.

De cierta manera, los sistemas de vida antinatural buscan que acumulemos conocimiento, que seamos tacaños y ariscos con él. Que acumulemos dinero, posesiones, riqueza, pobreza, fama, estatus, poder, espiritualidad, emociones, enfermedades y un largísimo etcétera. En la Edad Media, y a veces no estamos muy lejos de ella, se vendían bonos para ganarse el Cielo. Hoy en día, se venden todo tipo de prácticas y meditaciones para trascender el cuerpo físico, ganarse el Nirvana, llegar a donde otros no han llegado. Y por lo general, todo esto es oculto, siempre misterioso. Los “iniciados” son iniciados porque han acumulado muchos méritos, porque están cosechando lo que han sembrado. Nada más ingenuo e ilusorio. La iniciación o Iluminación de profetas y gurús no ocurre por su acumulación, sino por el siguiente paso, la siguiente ley: la distribución. Es la vía húmeda del Tarot que sucede por transmisión inmediata de vida, en contraste con la vía seca, que implica un incesante y paulatino trabajo, que puede o no, culminar en la meta elegida. De hecho, la gran diferencia entre ambos caminos es el desapego al resultado: doy lo mejor de mí, doy mi Ser en cada acto, emoción o palabra, y genuinamente no espero nada a cambio; me desprendo del control por el resultado, dirijo sin control, direcciono sin esfuerzo, habito mi centro en el torbellino de la vida. Centro mi fuerza en la irradiación y, si el resultado es acorde al deseo primigenio, qué bendición, pero si no lo es… ¡también qué bendición!

Las escuelas que siguen el principio de acumulación son aquellas que creen que el conocimiento es de unos pocos y que no le pertenece a toda la humanidad. Creen que hay que hacer méritos e ir ganando, poco a poco, los niveles de conciencia o de conocimiento; el desarrollo es burocrático y está sometido al ejercicio del poder, a una estructura jerárquica impositiva; el alumno es eso, un a-luminus, un ser sin luz al que el superior tiene que iluminar, enseñar y guiar. El alumno necesita de un maestro y el maestro del alumno. No puede avanzar el uno sin el otro, ya que, cuando el maestro avanza, tiene que dejar a alguien en su lugar. Y es él quien decide quién se queda en ese espacio.

Es el juego del poder cúbico. Son las escuelas iniciáticas que guardan sus secretos hasta la tumba y prefieren, algunas veces, morir con ellos en lugar de darlos a la humanidad. Dicen que abrir el conocimiento a los no iniciados puede llegar a ser peligroso. Nada más peligroso que compartir lo que han acumulado, sostienen. Para compartirlo, disponen de redes de sociedades secretas que, con base en códigos complejos, van encriptando la información. El alumno dedica toda su vida a descifrar esos códigos y por el esfuerzo que le costó y el empeño que hubo que poner en ello, no lo compartirá, a menos que otra persona haga un esfuerzo similar al suyo y sane su ego herido. Son las escuelas donde existe un gurú sabelotodo, poderoso e intocable y un grupo de personas que, carentes de identidad, se entregan a continuar inflando el nutrido ego del supuesto maestro.

Es el pensamiento de colmena, el pensamiento colectivo, no de individuos reunidos, sino de monopolio de conciencia, por lo general con un bajo nivel de fractalidad, es decir, con un sistema de pensamiento único, el ejercicio de sólo un tipo de sexualidad, una forma de vivir las emociones o una dieta estricta y única. La baja fractalidad ocurre por una falta de asimilación de las diferencias. Esto sucede en cualquier sistema de vida, sea en las artes ocultas del misticismo o de la Ciencia, de la Religión o la Medicina, de la Filosofía, la Psicología o cualquier otra. No importa el credo, la postura es la misma: acumular y no permitir que la información fluya libre y ordenadamente.

Veamos ahora algunos aspectos constructivos y destructivos de la filosofía hexagonal. Un aspecto positivo de ello podría ser que se aseguran los medios de acumulación de la información, que el alumno cuenta con un tutor que lo confronta y enseña. El estudiante tiene a quién referirse y no necesita voltear a verse a sí mismo, pues siempre habrá un maestro que le entregue, dosificadamente, el conocimiento, dependiendo de la evaluación que se haga de su crecimiento. El desarrollo de la voluntad, el temple, la obediencia y la disciplina son aspectos invaluables de este nivel geométrico. El desarrollo del egoísmo, la manipulación o la adoración podrían llegar a ser aspectos destructivos de esta postura. La ley de acumulación o contención permite crear estructuras sólidas y firmes en tanto se busque la finalidad de conciencia de “colmena”. Las abejas, como cualquier ejército, utilizan redes jerárquicas hexagonales para construir sus panales, hablando de este criterio. Su organización es jerárquica y permite la suma especialización de funciones. En la abeja reina existe toda la información de la colmena y de los ríos de magnetismo de la tierra donde está ubicada, para indicarle a las obreras cómo moverse en el campo.

El individualismo y no la individuación es el valor del neoliberalismo, del capitalismo salvaje, del sistema de pensamiento-emoción-acción que rige en el planeta. Quienes habitan esta geometría piensan que poco importa el daño que haga al medio ambiente o cuántas personas mueran, siempre y cuando el valor de mercado se mantenga al alza y no se disuelva en su único valor real: la ilusión de seguridad. Pues, ¿qué puede ser seguro en esta vida? Sólo el cambio.




8.6. SEXTA LEY. Ley de Distribución: Pentaflor


Como ya hemos adelantado, después de la ley de acumulación continúa la ley de distribución. Esta ley está basada, geométricamente, en la Pentaflor. Esta última es la imagen de poder más acabada de la Geometría Sagrada. Refleja la vista superior de la molécula dodecaédrica del ADN y es una imagen que nos sirve para generar punto de implosión y ordenar la energía, las ondas y la materia de manera armónica. Es un símbolo construído con diez espirales doradas ordenadas sobre un pentágono. Su base matemática, como visto en capítulos anteriores, es la secuencia numérica Fibonacci o la secuencia de la vida. Si graficamos esta ley observamos que, a partir de cuadrados, vamos construyendo una red dorada que sale del vacío y regresa a él. Hay muchas personas que han tenido experiencias cercanas a la muerte que reportan ver un túnel y que se sienten atraídas por el fondo del túnel. En el momento de la muerte, tu memoria tiene que pasar por la ley de distribución y escoger aquello que resuene con la vida. Es como un filtro que decide qué es aquello que puede ser distribuible y aquello que no lo es.


Las escuelas de conocimiento basadas en el principio de la distribución son enseñanzas no herméticas, expuestas y abiertas. Se conocen sus fines, principios y medios, no operan en base a jerarquías, sino que se organizan en base a redes, donde cualquier miembro del grupo puede tener acceso a cualquier otro. No hay un maestro, gurú o sabelotodo que dirija institución alguna pues el conocimiento y las experiencias están disponibles para todos. No es que esta ley sea ideal. La ley hexagonal de la Flor de la Vida y la ley pentagonal en la Pentaflor tienen sus propias características. Por ejemplo, en las escuelas de enseñanza pentagonal, al no haber un guía, el estudiante puede perderse en sus propias fantasías sobre el trabajo interior. Al estar basado en el valor de la autodeterminación, autosustentación, autodirección, el maestro utiliza la mayéutica para formular sus aseveraciones y direccionar el camino. No hay recetas para llegar a ningún lugar. De hecho, no hay lugar alguno a dónde llegar. Sólo se comparte y se busca hacer que el conocimiento esté disponible para la mayoría, para enriquecer entre todos un corpus teórico-práctico.

En este proceso, lo que puede ocurrir es que no se comprenda que el conocimiento está cifrado en distintos niveles de codificación. Al provenir de sistemas jerárquicos, existen también niveles de interpretación de acuerdo al grado del iniciado. Por ello, el conocimiento, que puede llegar a ser muy técnico y críptico, al llegar a las manos de cualquier persona que no ha tenido todo el proceso de desarrollo, genera una interpretación completamente errónea sobre determinado código. Aunque el código de la Geometría Sagrada nos pertenece a todos, la ley de distribución no permite que se solden vínculos a largo plazo. Algunas de las características destructivas de esta ley es que se puede generar, entre las personas o los elementos de la red, cierta desconfianza y recelo, pues puede llegar a no haber un reconocimiento por el trabajo del otro, ya que se parte de la base que todo es de todos. Incluso se puede llegar a la falta de solidez y compromiso en los proyectos que se busca realizar. El compromiso es con el propio individuo, y se busca crear una red de individuos que compartan y distribuyan libremente sus experiencias e información. En este nivel, la responsabilidad, la habilidad para dar una respuesta, le pertenece a cada quien.

En suma, a lo largo de los tiempos y en resonancia con la ley de acumulación y la ley de distribución, han existido dos grandes corrientes que dominan el quehacer del ser humano: el ocultismo y la libre enseñanza. Sin importar la filosofía, el sistema de pensamientos o de creencias, se puede adoptar la postura hexagonal, como la Flor de la Vida, y tener la tendencia a acumular o, por el contrario, adoptar la Geometría de la Pentaflor y distribuir el conocimiento. Pero, ¿qué estructura biológica resume todas estas leyes? Aquella que ha sido capaz de ordenar la energía proveniente de los rayos solares y cósmicos y convertirla en formas de vida, en información viviente. En formas que son capaces de transformarse y transformar el ambiente. Este dispositivo es el código de la vida: el ADN.

El ADN o ácido desoxirribonucleico es un ácido nucleico compuesto de dos cadenas polinucleotídicas que se disponen alrededor de un eje central formando una doble hélice, capaz de autorreplicarse y codificar la síntesis de ARN. El ácido nucleico funciona como soporte físico de la herencia en el 99% de las especies. La molécula, bicatenaria, está formada por dos cadenas antiparalelas y complementarias entre sí. Su unidad básica, el nucleótido, consiste en una molécula del azúcar desoxirribosa, un grupo fosfato, y una de estas cuatro bases nitrogenadas: adenina, timina, citosina y guanina.


Las siete leyes de Psicogeometría las vemos reflejadas en el ADN de la siguiente manera: por el átomo de hidrógeno que une los pares de bases nitrogenadas, discurre el vacío, en una onda que es capaz de moverse más rápido que la velocidad de la luz. La estructura del ADN es un rectángulo en el centro de donde se adhieren moléculas de fosfato hexagonales y, luego, moléculas de azúcar pentagonales. El movimiento del ADN en el núcleo celular busca ser un movimiento toroidal donde se implote/explote la información del medio ambiente. El ADN es visto como un dispositivo de transmisión y recepción de información capaz de autodirigirse y de “ver” a través del espacio y el tiempo.




8.7. SÉPTIMA LEY. Ley de Fractalidad


La última ley, la de fractalidad, nos dice que la suma de todas las partes se encuentra contenida en cada una de las partes. Repasando lo expuesto en capítulos anteriores, un fractal es un patrón o forma geométrica construida con tales partes y proporciones, que en su conjunto, son idénticas al patrón total. Aunque se asocia la creación de fractales a modelos matemáticos, el universo en su conjunto es un fractal.

Un fractal es un objeto geométrico cuya estructura básica se repite en diferentes escalas y, en muchos casos, los fractales pueden ser generados por un proceso recursivo o iterativo, capaz de producir estructuras autosimilares independientes de la escala específica. Los fractales son estructuras geométricas que combinan irregularidad y repetición de estructura. Aunque muchas formas naturales tienen estructuras de tipo fractal, un fractal matemático es un objeto que tiene, por lo menos, una de las siguientes características: tiene detalles en escalas arbitrariamente pequeñas, es demasiado irregular para ser descrito en términos geométricos tradicionales, tiene autosimilaridad exacta o estadística y puede ser definido de forma recursiva.

El problema con cualquier definición de fractal es que existen objetos que uno quisiera llamar fractal pero que no satisfacen ninguna de las propiedades anteriores. Por ejemplo, fractales de la Naturaleza como nubes, montañas y vasos sanguíneos tienen límites inferiores y superiores en detalle; no existe un término preciso para “demasiado irregular”; existen diferentes maneras para definir “dimensión” con valores racionales; y no todo fractal es definido recursivamente. Los fractales estocásticos están relacionados con la teoría del caos. En efecto, los fractales, como los seres vivos, satisfacen la mayor parte de las propiedades de la lista, pero algunos de ellos carecen de alguna de las características y, sin embargo, entran en la categoría correspondiente.


Algunas de las fórmulas matemáticas para la creación de fractales son: Mandelbrot, Julia, Lindenmayer, Halley, Quaternion y Biomorph. En 1993, el investigador estadounidense M. Theroux incorporó el valor de phi en la creación de fractales, con ayuda del software Fractint 17.2, y esto le permitió reproducir en realidad virtual, algunos procesos biológicos. En este proceso logró incorporar la creación de autosimilaridades (proceso que, al mismo tiempo que conserva la forma original de la especie, le permite evolucionar para que pueda interactuar con su medio ambiente).

Los patrones fractales han sido encontrados en el flujo del tráfico, en la música, en la cardiología, en la electrónica, en la meteorología, etc. Todos los fractales están hechos de retroalimentación positiva sin importar el medio. No son estables ni estáticos. Se balancean en el filo del caos. Un mínimo contacto y pueden volar en giros atrevidos, al igual que un fuerte tirón puede no moverlos. La predicción no está asegurada y, por supuesto, los deterministas se sienten incómodos con los fractales. El universo consiste en una serie de cuerpos espirales de tamaño diminuto, cada uno hecho de la eyección de plasma y modulado por un efecto espacial Coriolis: un universo fractal rotativo, comenta el investigador estadounidense H. Colin.

Gracias al advenimiento de la Geometría de los fractales, varias ciencias particulares pueden hoy tomar sus conceptos y aprovecharlos en sus respectivas áreas de conocimiento. Está surgiendo de este modo una compleja matriz científica que puede servir para hacer de soporte a todas las ciencias particulares, una suerte de Ciencia Madre. Las ciencias sociales, por ejemplo, pueden utilizar muchos conceptos abstractos de los fractales y de la teoría del caos, proponiendo nuevas teorías o profundizando en las clásicas, pero enriquecidas por el nuevo paradigma.

K. Marx realizó intuitivamente el análisis fractal de la economía política, estudiando la mercancía como la pieza raíz (la ecuación fundamental), de la cual se obtenía el “árbol” completo de la sociedad capitalista. En ese sentido, Marx veía el germen del sistema capitalista en su partícula económica celular, la mercancía, mínima expresión de la cual emanan todas las contradicciones sociales que luego se iteran a través de todo el sistema, preñándolo de su esencia contradictoria. La mercancía es la quintaesencia de la sociedad en la que vivimos. Un sistema simple (la mercancía) repercute (recursividad) y se despliega de tal forma que termina siendo un sistema complejo que es cualitativamente diferente de la partícula que le dio la información.

Si el aleteo de una mariposa en Pekín puede desencadenar un huracán en Miami, como postula la Teoría del Caos, ¿no puede una crisis económica repercutir en todo el sistema? Vemos confirmar esta teoría en las crisis que generan ciertas economías particulares (nacionales) sobre el conjunto de la economía mundial. De cualquier modo, una extrapolación demasiado esquemática de la geometría fractal a las ciencias sociales será siempre una utopía, ya que la sociedad no es una abstracción matemática.

En las matemáticas priman los entes estáticos, ideales: los números. Con una ecuación sumaria, o parámetros fijos, una computadora puede deducir una estructura, como pasa en el caso de las imágenes digitales que representan ecuaciones fractales. Sin embargo, una sociedad no puede hallar una ecuación sumaria que genere una estructura determinada, por el simple hecho de que los pilares de una sociedad son más elásticos que simples coordenadas ideales. Entonces se da lo que la teoría del caos denomina sensibilidad extrema a los estados iniciales de un proceso, que pueden redundar en cambios drásticos.

De este modo, en las ciencias sociales priman los elementos móviles, la sociedad en un movimiento incesante. Sin embargo, el análisis del “ADN social”, o sea, todas sus tendencias internas de desarrollo, pueden ser estudiadas siguiendo los parámetros de esta teoría, que no es otra cosa que una teoría integral del desarrollo, del devenir. Dicho de otra manera, es una forma novedosa que puede tomar el método dialéctico que funda Marx, sobre la base de Hegel y Heráclito.

La ciencia tiene la predicción como uno de sus usos. Predecir determinadas leyes que se cumplan a cabalidad, con lo que el futuro sería previsible desde la razón. Muy diferente a la predicción esotérica, este tipo de predicción científica se da con base en el estudio de las condiciones iniciales de un fenómeno. Allí se trata de observar sus principales tendencias vitales que se cristalizan en un tipo de desarrollo. Dos ejemplos: Newton, con su teoría de la gravedad, estableció leyes que permitieron resolver y predecir fenómenos que antes eran imposibles de estudiar. Otro ejemplo lo tenemos con el avance de la Biología Genética, ya que, con el estudio del genoma humano, lo que se está tratando de hacer es obtener las leyes que rigen el desarrollo del ser humano.

Marx también estudió otras ecuaciones sumarias que engendraban a la estructura capitalista mundial. Una de ellas era la propiedad privada de los medios de producción. Estudiando esta forma legal de cómo se relaciona la sociedad, halló cómo se desarrollaría este fenómeno histórico. Y llegó a la conclusión de que la propiedad privada tendía al monopolio, a lo que hoy llamaríamos fusión de empresas. Pero no pudo determinar exactamente el porvenir del sistema, ya que el capitalismo no tiene un ADN que permita predecir con exactitud su desenvolvimiento diacrónico, histórico. Por ello, las ciencias sociales se baten entre las ciencias duras y las blandas. No llega a ser una “ciencia dura” por esta imposibilidad de hallar leyes precisas, como en el caso de las ciencias exactas, pero puede hallar leyes elásticas, que acerquen al objeto de estudio sin renunciar a la ciencia. El método que puede servir para ello es la teoría del caos y los fractales.

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Introducción a la Geometría Sustentable, Geometría Sagrada y Psicogeometría (actualización septiembre 2009)

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Extracto de la Introducción del Libro "El Poder de la Vida"

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La Geometría Sustentable es el estudio de la matemática de la vida. Es una metáfora de la ordenación del universo: el estudio de las proporciones, patrones, sistemas, códigos y símbolos que subyacen como eterna fuente de vida de la materia y del espíritu. La Geometría Sustentable es la huella digital de la Creación. Es el génesis de todas las formas de vida.

Habitamos en un universo semiótico, es decir, construido a partir de procesos de significación. Elaboramos estos significados con base en códigos, estructuras, lenguajes y símbolos. La Naturaleza tiene también su propio lenguaje, el lenguaje geométrico. La Geometría Sustentable es el código que utiliza la Naturaleza para crear la vida. Pero no sólo eso, encontramos en diferentes culturas que estas leyes, estos códigos, les han servido para reproducir la armonía del universo en diferentes manifestaciones humanas.

En el mundo actual, existe todo un movimiento para recordar estas leyes y aplicarlas en la creación de estructuras más acordes a los principios de la vida. Encontramos esta aplicación en el arte, en la arquitectura, en el diseño, en la ciencia, en la física vanguardista, en la geomancia, en la música, en las matemáticas, en el ADN, en las retículas terrestres, en el estudio del color, en los animales, en la geología, en los lenguajes sagrados, en la arquitectura milenaria.

Aunque la cuna de la cultura en el mundo es la cultura árabe, la Geometría Sustentable se ha practicado desde hace siglos y su conocimiento ha estado vinculado con las civilizaciones y manifestaciones culturales más importantes de nuestra época: los egipcios, los griegos, los renacentistas, los mayas, los teotihuacanos, los hindúes, chinos, persas y actualmente, la comunidad científica, entre otros. La Geometría Sustentable es el lenguaje de la vida que diferentes culturas han imitado y adoptado para crear sus manifestaciones artísticas y de conocimiento. No fue creada por una sociedad especifica sino que ha sido usada por diferentes sociedades en diferentes tiempos que observaron la matemática de la vida y la reprodujeron. Es un código que pertenece a la humanidad misma pues todo en la vida natural es creado por los principios dados en el universo.

La Geometría es una rama de la matemática que estudia idealizaciones del espacio como puntos, rectas, planos, polígonos, poliedros, curvas, superficies, entre otros. Se utiliza para solucionar problemas concretos y es la justificación teórica de muchos instrumentos como el compás, el teodolito y el pantógrafo. Pero… ¿Qué tiene esto de sustentable? ¿Cuándo la geometría adquiere una cualidad de sustentabilidad?

Desde la antigüedad este conocimiento ha sido valorado por ciertas culturas y usado para crear templos, lugares de adoración, palacios, iglesias, mezquitas, pagodas, etc., por esta razón a la Geometría Sustentable se le ha conocido como Geometría Sagrada. El arte sacro establecía una diferencia entre lo mundano, lo profano y aquello de orden divino o superior. Esto originó una ruptura entre la información geométrica que se le daba a la población y aquel tipo de geometría que servía para construir templos y palacios. A este tipo de geometría, aquella que contiene la cualidad de recrear por imitación los principios de la vida, se le ha conocido como Geometría Sagrada, es decir, es un tipo de geometría que estaba destinada a la creación de arte y arquitectura dedicada a las divinidades. En diferentes tiempos y culturas siempre existieron grupos de personas que eran iniciados en este conocimiento y tenían la función de protegerlo y trasmitirlo sólo a aquellos que consideraban aptos para ello. ¿Por qué se ha guardado tan celosamente este conocimiento? Porque son los códigos de la vida, aquellos que sirven para dirigir la conciencia humana, estructurar patrones de funcionamiento social y cultural que prevalezcan en el tiempo.

Sin embargo, no llegaremos a entender en su cabal proporción este tipo de geometría si no le quitamos las connotaciones religiosas y la situamos en un contexto de orden científico. Sólo si concebimos lo sagrado como un término equiparable a lo sustentable lograremos perforar el velo que ha eclipsado este maravilloso conocimiento. La sacralidad en tanto asociaciones con lo religioso nos hace pensar que lo único sagrado son las religiones. Pero no hay mayor sacralidad que la Naturaleza misma, el Universo mismo con sus múltiples manifestaciones. Pensar en el concepto de lo sustentable nos abre el camino de reflexión y práctica sobre el uso de la Geometría. La geometría se vuelve sustentable o sagrada cuando crea o permite el desenvolvimiento y evolución de la vida orgánica, de la conciencia material del Cosmos.

La Geometría Sustentable se basa en la matemática sustentable y existen por lo menos tres niveles de profundidad en el estudio de las matemáticas, como lo enfatiza el matemático estadounidense M. Schneider. La matemática secular, la simbólica y la sustentable o sagrada. La matemática secular es la que nos enseñan en la escuela. Es la que reconoce las cantidades numéricas y su uso diario se da por medio de la calculadora, de sumar cantidades para comprar algo, pesar ingredientes, contar votos, calcular impuestos, restar cantidades con fi nes de utilidad inmediata, etc.; es la matemática profana. La matemática simbólica, por otro lado, involucra el aspecto filosófico o simbólico de las matemáticas y su relación directa con la comprensión de la matemática de la Naturaleza. Relaciona los números con formas en patrones armoniosos. Encuentra principios arquetípicos simbolizados en números, en formas y en sus relaciones aritméticas y geométricas. Sirve para aproximarnos a leer el maravilloso libro de la Naturaleza. Por último, la matemática sustentable o sagrada está relacionada con los sitios sagrados, la geografía sagrada, la arquitectura sagrada, la aritmética sagrada y la geometría sagrada. Estos términos pueden parecer, a primera vista, un poco confusos hoy en día, pero en la antigüedad, lo sagrado se comprendía como una totalidad, lo que ahora denominamos realidad holográfica o campo fractal. La matemática sustentable estudia el campo de geometría fractal.

Las lecciones de matemáticas sustentables se usan para diseñar arquitectura sustentable o arte sacro (en la antigüedad, para crear templos o espacios de culto religioso), y son aplicadas funcionalmente (no solo intelectualmente) para facilitar el crecimiento y la transformación de la conciencia. Por ejemplo, en la matemática sustentable se consideran los números pares y las líneas curvas como aquellos elementos que aluden a la conciencia de lo femenino, y las líneas rectas y los números impares como aquellos que denotan asociaciones con lo masculino. El principio antiguo de la armonía significaba “ensamblar junto”, pues se relacionaba con que vivimos en un Universo donde todo está conectado con todo lo demás. Vivimos en un Cosmos (que en griego signifi ca “bordado” o “entretejido”), con leyes, geometrías y matemáticas especializadas en la creación de diversidad y el estudio de las matemáticas sagradas nos permite profundizar en la comprensión de las bases de la matemática de la vida.

A la Geometría se le considera una rama que estudia las propiedades de las figuras en el plano o en el espacio. Sin embargo, si nos remitimos a su etimología encontramos la raíz griega geo, que significa ‘Tierra’, y metría, que significa ‘medición’. Si sólo se tiene en cuenta esto, se podría entender la Geometría simplemente como el estudio de las proporciones de la Tierra. Sin embargo, esta definición es inexacta, pues el prefijo griego geo significa no sólo ‘Tierra’ sino ‘Tierra y/o materia’. Por lo tanto, la definición correcta y completa de Geometría es el estudio de las medidas y proporciones de la materia, es decir, qué constantes son necesarias para formar la materia, para solidificar la energía en materia y la materia en energía. En la Alquimia, la geometría representa la clave que encierra los principios para transmutar el plomo en oro y el oro en plomo, es decir, lo denso en lo sutil y lo sutil en denso.

Entendemos así que la Geometría Sustentable o Geometría Sagrada es la ciencia que estudia las proporciones y las medidas de la materia y la energía en relación con el principio de sustentabilidad que crea la Vida, pero… ¿Quién creo la Geometría Sagrada? ¿De dónde surge? Ninguna religión, ningún pueblo, salvo el Universo mismo es quien la crea. La Geometría Sagrada es el código de códigos, es una meta estructura con la que está construido, literalmente, la materia. Los elementos de la materia surgen por arreglos geométricos que se explican si comprendemos la base de este código. Es una herencia intrínseca del ser humano que nos es dado por derecho de vida, somos Geometría viviente. Nadie tiene que hacer nada para conquistar la sabiduría que encierra su Ser, solo tenemos que permitirle manifestarse.

A lo largo de la historia de la humanidad diferentes pueblos han imitado y manifestado los principios de la Geometría Sagrada en su cultura. Pero el conocimiento se ha manifestado no en todas las esferas culturales, sino sólo en aquellas que eran consideradas sagradas. Encontramos manifestaciones de Geometría Sustentable en diferentes tiempos, épocas y latitudes, permeando la música, la arquitectura, la pintura, la escultura, el arte, la danza, los sistemas de conocimiento. Este código, al encarnarse en los pueblos, adquiere diferentes matices con distintivos de estética y funcionalidad y se adapta a cada tiempo y latitud en el planeta. Sin embargo, no todas las manifestaciones culturales resuenan con la vida ya que sólo ciertas expresiones humanas son portadoras de la semilla y los códigos que edificaron la base de las culturas en el mundo.

A partir de Sumeria, la cuna de la civilización según los historiadores, se abren tres ramas del conocimiento que se van heredando como una antorcha encendida que llega hasta nuestros días. Tenemos la rama que se desdobló hacia Egipto, Grecia, Roma, Europa Medieval y que, con la conquista de América, llega a los Estados Unidos. La segunda rama pasa de Sumeria a Persia y permea la excelsa geometría del mundo árabe. Y la tercera, iniciando en Sumeria, pasa al Indo, a China y finalmente a Mesoamérica.

La práctica de geometría en la civilización griega se remonta al antiguo Egipto, de donde los griegos heredaron sus estudios. La Geometría es el estudio del orden espacial por medio de la medición de la relación de las formas. Geometría y Aritmética, junto con la Astronomía -la ciencia del orden temporal por medio de la observación de los movimientos cíclicos-, constituían las mayores disciplinas intelectuales de la educación clásica. El cuarto elemento en este estudio, el Quadrivium, era el estudio de la armonía y de la música. Platón consideraba a la geometría y a los números como la esencia más reducida, y por tanto ideal, del lenguaje fi losófi co. Las culturas de la India, Tíbet, Islam y Europa medieval han producido en abundancia mandalas o diagramas sagrados. Las culturas tribales los utilizan, tanto en forma de pintura como en construcciones o danzas. Los mandalas representan el símbolo que es pensado como la estructura esencial del universo. La esencia del Cosmos subyace en su sacralidad. Por otro lado, así como existen pueblos y culturas que resuenan con los patrones de la Geometría que crea vida, evolución y desarrollo, también los hay quienes no los utilizan en absoluto. De los primeros pueblos, los que sí utilizan estos patrones, las manifestaciones en cualquier orden son tan poderosas que horadan en el tiempo y nos llegan hasta la actualidad como impresionantes edificaciones arquitectónicas, artísticas, musicales y de conocimiento científico.

Existen fundamentalmente dos tipos de culturas: las naturales y las artifi ciales. Una cultura natural es aquella en la que su pueblo usa la matemática y la geometría de la vida respetando a la Naturaleza y se une a la danza cósmica de creación. Su cultura es auto-sustentable, sus “desechos” no son desperdicios, sino que, como en la Naturaleza, nutren a algo más en la cadena de transformación. Las culturas artificiales, por el contrario, son aquellas que van en contra de la ley natural del universo de la sustentación, son las que rompen la cadena de nutrición y generan tal cantidad de desperdicios que resultan inasimilables por otros organismos. Tal es el caso de nuestra cultura occidental, altamente sofisticada en ciertos aspectos, pero destructiva en la mayoría de los temas relacionados con la permanencia de la vida orgánica. Nuestra sociedad ha llegado a ser tan artificial y desconectada de la vida natural que, por lo tanto, casi todas nuestras manifestaciones artísticas, culturales o religiosas son igualmente artificiales y no resuenan con el fl ujo geométrico del Cosmos.

El término sagrado es equiparable a aquello que es autosustentable, aquello que se sustenta a sí mismo. ¿Pero qué se necesita para que algo sea autosustentable? Se necesita de cierta simetría que logre reproducirse en diferentes niveles. Se necesita de ciertos patrones que se repitan en distintos estratos o esferas de conciencia. A esto se le llama fractal. Lo sagrado es auto sustentable cuando es fractal. El concepto de fractal fue propuesto por Mandelbrot, un matemático polonés, para defi nir un objeto geométrico cuya estructura básica se repite en diferentes escalas. La palabra ‘fractal’ es un anglicismo creado a partir de la palabra sajona fract, o fracción y la palabra all, que significa todo.

Una de las definiciones más acabadas de aquello que es sagrado o sustentable surge cuando concebimos lo sagrado como un universo fractal: la suma de todas las partes en cada una de las partes. Es decir, no sólo es la reproducción de la simetría de la fracción en el todo, sino es la reproducción de esa simetría en cada una de las partes de ese todo. Sin ir más lejos, ¿dónde podemos encontrar un claro ejemplo de esta profunda noción? En nuestro propio cuerpo, en el interior del núcleo celular, en el ADN. En cada una de las células de todo el cuerpo se encuentra la información necesaria, la simetría necesaria para crear todo el cuerpo en las condiciones adecuadas. En cada una de las partes de ese todo se encuentra el todo. Esta noción se acerca al concepto de Absoluto. Lo Absoluto no lo entendemos como lo incondicionado o aquello que no depende de nada más que de sí mismo, sino como aquello que está íntimamente imbricado con el resto del modelo, pues lo contiene en cada una de sus partes. Esto lo podemos visualizar al pensar en varias esferas de espejo donde la imagen de cada una de ellas se repite en todas las demás.

En la ciencia somos testigos de un cambio de concepción en la manera como se percibía la naturaleza fundamental o materia. La materia era considerada desde un punto de vista de sustancia (partículas, quantos), pero actualmente sabemos que la naturaleza fundamental del mundo material sólo es posible conocerla por los patrones que subyacen detrás de la materia y que existen como formas o estructuras geométricas de onda. Tanto nuestros órganos de percepción como el mundo de fenómenos que percibimos parecen entenderse mejor como sistemas de patrones puros, o como estructuras geométricas de forma y proporción.

Por lo tanto, a lo largo de la historia de la humanidad, tanto los científicos como muchas culturas antiguas han escogido examinar la realidad a través de las metáforas de la geometría y la música. La música es el estudio de las leyes proporcionales de las frecuencias del sonido. La ciencia de la armonía musical es idéntica a la ciencia de la simetría de los cristales cuando comprendemos a la materia como una retícula de ondas espaciadas a intervalos determinados. El punto de vista moderno de la teoría de campos y la mecánica de ondas corresponden a la visión antigua de la armonía-geométrica del orden universal como una confi guración entretejida de patrones de onda.

La biología, entre muchas otras cosas, estudia el proceso fotosintético de las plantas (el proceso biológico que tienen las plantas para sintetizar los rayos del sol) y nos muestra que este proceso solo puede llevarse a cabo porque el carbono, el hidrógeno, el nitrógeno y el magnesio de la molécula de clorofila está arreglado en un complejo patrón simétrico de doce pliegues, como comenta el geómetra inglés R. Lawlor.




Libro de Geometría Sagrada y Psicogeometria

"El Poder de la Vida en la Geometría Sagrada y la Arquitectura Biológica" por Arturo Ponce de León y Ninón Fregoso

Click en la imagen para ver parte del interior del libro





En este libro aprenderás:

- Las bases matemáticas de la Geometría Sustentable
- El significado de la geometría para la vida
- La importancia de conocer y familiarizarnos con nuestros propios cuerpos sutiles,
- Los significados ocultos de la geometría, las constantes matemáticas y su relación con la vida;
- Las constantes geométricas y su aplicación en el diseño gráfico, arquitectónico o en el análisis de logotipos comerciales;
- La presencia de ciertos patrones en la Naturaleza, en el cuerpo y rostro humano, en las plantas y los animales.
- Los toroides humanos y su relación con la energía sexual en los procesos sanadores
- Las características de los cinco sólidos platónicos
- Los trece sólidos arquimedianos,
- La base geométrica de los elementos químicos
- Las leyes de la creación
- La Geometría Sustentable en el ADN
- Principios de la terapia de poliedros y la bio-retroalimentación.
- Las redes planetarias
- La Arquitectura Biológica
- Qué significa vivir en espacios construidos como capacitores biológicos en contraste con los acumuladores artificiales
- La relación de la arquitectura con la salud.
- La arquitectura de la antigüedad y sus principios claves para generar mayor coherencia
- Como se construian los templos, mezquitas, sinagogas, pagodas, casas y ciudades para hacerlas sanas
- Lista de materiales para usarse según su nivel de fractalidad y resonancia con la vida
- La relación de los números con la Geometría Sustentable haciendo una síntesis de los diez arquetipos y su relación numerológica y simbólica con el diseño geométrico

Aprende más de treinta trazos de Geometría Sagrada

Trazos con el número áureo
- Línea corte áureo
- Rectángulo áureo
- Espiral áurea

Trazos de constantes geométricas: √2, √3, √5

Trazos de la Flor de la Vida
- Patrón del Génesis: Semilla de la Vida
- Flor de la Vida
- Árbol de la Vida
- Fruto de la Vida
- 5 sólidos platónicos:
- Estrella Madre Tubo toro

Trazo de la Pentaflor
- Pentágono
- Pentágrafo (estrella de cinco puntas)
- Pentaflor

Trazos para Diseño
- Cuadrados y extensiones rectangulares armónicas
- Enraizar el trazo: relación armónico

Armar en 3D las plantillas de los 5 sólidos platónicos y 13 sólidos arquimedianos.




"Este libro es el primero de una serie de libros sobre el estudio y la exploración científica de cómo la Geometría permite el surgimiento de la vida y la conciencia. En este libro se analizan y sintetizan más de ocho años de investigación y docencia en distintos campos: psicología. arquitectura, física, música, arte y terapia. Como resultado años de compartir cursos y talleres por el mundo – primordialmente de habla hispana – vivimos profundas experiencias de transformación y comprensión del código de la vida. Mediante una serie de cursos que estructuran la columna central del programa pedagógico de Psicogeometría surgen esta serie de observaciones, reflexiones y propuestas en torno a la Geometría Sustentable. La búsqueda está centrada sobre la reflexión en torno a una pregunta central: ¿cuál es la dinámica y estructura de la vida? Esto nos llevo a indagar en los cuestionamientos sobre ¿cómo surge la vida?, ¿cómo se mantiene y transforma?, ¿cómo podemos recrear sus principios para ayudar a construir sociedades más sanas, más acordes con la sabiduría de la Naturaleza?, ¿existe un código que unifique y comprenda en un sistema de conocimiento la multiplicidad de contradicciones que ostentan la cultura, las religiones y la ciencia?

Con estas preguntas en mira y con un profundo apetito de conocimiento como timón, a lo largo de más de veinte años de búsqueda personal encontramos una fuente de información que subyace como impulso vital a estas preguntas: la matemática expresada en geometría. El estudio de esta geometría, a diferencia de la que normalmente aprendemos en los colegios, requiere de involucrarnos con todo lo viviente; demanda de nosotros establecer redes de asociación con todo lo que nos rodea y no sólo estudiar los números separados de la vida o la geometría ausente de un sentido sustancial. Es estudiar estos conceptos en su nivel cualitativo, es decir, ¿qué significa vivir en estructuras cúbicas como en las que vivimos en las grandes urbes?, ¿qué proporciones poseen las grandes obras maestras para perforar el tiempo y llegar hasta nuestros días como piezas clave de la cultura?, ¿por qué toda proteína viva es pentagonal y no de alguna otra geometría?, ¿por qué el ADN tiene forma de dodecaedro al igual que el Universo mismo?, si este conocimiento es trascendente para el ser humano y su evolución, ¿por qué se ha mantenido en selectos grupos de poder, en sociedades secretas donde sólo unos cuantos “iniciados” pueden acceder a sus beneficios?

Los diferentes grados de percepción de la realidad deben pensarse no como diferencias de sustancia, sino como diferencias de proporción y arreglo geométrico en sus longitudes de onda. Por ejemplo, cuando olemos una rosa, no estamos respondiendo a las sustancias químicas de su perfume, sino a la geometría de su construcción molecular. Es decir, la geometría determina la condición de la sustancia. De la misma forma, nosotros no escuchamos simples diferencias cuantitativas en la frecuencia de onda del sonido, sino diferencias logarítmicas, proporcionales entre las frecuencias y la expansión que constituye la base de las espirales geométricas. El contenido de nuestra experiencia de percepción resulta de la arquitectura inmaterial, abstracta, geométrica que está compuesta de ondas armónicas de energía, nodos de relación, formas melódicas que emanan de la eterna fuente de la proporción geométrica. Recordemos que, en la teoría de Campo Unificado o Campo Fractal, los científicos dicen que todo el Universo está formado por una sola sustancia. Podemos llamarle como queramos: Absoluto, Ser Esencial, Dios; la cuestión es que la comprensión científica de la realidad nos dice que todo es Uno manifestado en infinitas posibilidades.

En este libro, desde una perspectiva científica se abordan temas cruciales en el despertar de la conciencia de la vida diaria. El libro puede ser leído de cuatro formas: como una fuente de información intelectual; como un recorrido emocional del origen y evolución de nuestra vida y sus relaciones; como una serie de ejercicios para desarrollar capacidades específicas o, finalmente, como la suma de estas tres formas, ofreciéndonos una visión más rica en contexto, más global y profunda en complejidad espiritual: un profundo despertar de conciencia.

Como toda búsqueda que se centra en investigar los misterios de la vida, iniciamos este camino para conocer el misterio de lo indecible, de lo incomunicable. Al final sólo nos hemos encontrado mas cerca de nosotros mismos y con ánimo de compartir esta visión global que puede ayudarte a unificar tu realidad objetiva y subjetiva para vivir en mayor gozo.

Aquel lugar mítico que podemos acercarnos si abrimos el corazón es un espacio que habitamos si nuestras mentes cesan de querer dirigir, si permitimos que el impulso de vida que somos se manifieste naturalmente, sin corazas. El viaje interno ha sido dirigido por la intuición y sistematizado por el intelecto para llevarlo a la acción concreta de ayudar a otros en el continuo e incesante camino del despertar. Ayudarnos a despertar de nuestro propio sueño, de nuestras propias ilusiones. Es una búsqueda donde los ojos son los ojos unidos del corazón, el sexo y el intelecto caminando al unísono. La búsqueda nunca termina, el camino regresa sobre si mismo pero el recorrido nos devuelve la posibilidad de vernos a nosotros mismos y ver en el Otro, en el diferente, una expresión poética, una manifestación del campo fractal."




Conferencia de Psicogeometria y Geometria Sagrada en el Primer Congreso Internacional de Arquitectura Biologica y Diseño Sustentable 2007 en la Universidad Iberoamericana

Conferencia de Psicogeometria y Geometria Sagrada en el Primer Congreso Internacional de Arquitectura Biologica y Diseño Sustentable 2007 en la Universidad Iberoamericana

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Artículo #2.2. ¿Geometría Sustentable = Geometría Sagrada?

Introducción al estudio de la Geometría Sagrada – Aproximación científica



Estrella Madre - 5 sólidos platónicos autocontenidos (Imagen por Heartcoherence - Dan Winter) .

La Geometría Sustentable es el estudio de la matematica de la vida. Esta ciencia, antiguamente llamada Geometría Sagrada, nos devuelve la capacidad para crear vida espiritual y material. En base a ciertas proporciones, patrones y arreglos de onda podemos ser capaces de recrear las condiciones necesarias para nuestro desarrollo de conciencia, elevando nuestra calidad de vida y nuestra capacidad de amar.

En la ciencia, somos testigos de un cambio de concepción en la manera en la que se percibía la Naturaleza fundamental o también llamada materia. La materia era considerada desde un punto de vista de sustancia (partículas), pero, en la actualidad, sabemos que la Naturaleza fundamental del mundo material sólo es posible conocerla por los patrones que subyacen detrás de la materia y que existen como formas o estructuras geométricas de onda.


Tanto nuestros órganos de percepción como el mundo de fenómenos que percibimos parecen entenderse mejor como sistemas de patrones puros, o como estructuras geométricas de forma y proporción. Por lo tanto, a lo largo de la historia de la humanidad, tanto nuestros científicos como muchas culturas antiguas han escogido examinar la realidad a través de las metáforas de la geometría y la música. La música es el estudio de las leyes proporcionales de las frecuencias del sonido. La ciencia de la armonía musical es idéntica a la ciencia de la simetría de los cristales. Esta se aplica cuando comprendemos a la materia como una retícula de ondas espaciadas a intervalos determinados.

En la Biología, el papel fundamental de la Geometría y la proporción se vuelve más evidente cada día. Debemos revisar nuestras ideas acerca de la codificación genética como un vehículo de replicación y continuidad, ya que esta codificación no descansa sólo en átomos particulares como carbono, hidrógeno, oxígeno o nitrógeno, que son las sustancias de la que está hecho un gen. El ADN tiene la función de preservar la vida, pero no es sólo la composición molecular del ADN lo que permite esta extraordinaria labor, sino que es su forma helicoidal, basada en una larga espiral de dodecaedros desdoblados. Así, podemos asumir que la existencia de patrones geométricos y proporciones exactas es anterior a la sustancia misma. La vida comenzó sin la necesidad de una contraparte material. En otras palabras, la molécula del ADN que es portadora de vida, a diferencia de cualquier otra molécula, se caracteriza fundamentalmente por su estructura geométrica que es capaz de organizar las ondas-partículas y permitir implotar y distribuir la frecuencia y el voltaje de las ondas, de tal manera que cree un vértice de succión y evite la destrucción de otras ondas y la suya propia.

Por ejemplo, la Biología, entre muchas otras cosas, estudia el proceso fotosintético de las plantas (el proceso biológico que tienen las plantas para sintetizar los rayos del sol) y nos muestra que este proceso sólo puede llevarse a cabo porque el carbono, el hidrógeno, el nitrógeno y el magnesio de la molécula de clorofila está arreglado en un complejo patrón simétrico de doce pliegues. La conciencia espacial, en un nivel celular, debe pensarse como la geometría innata de la vida.

Los diferentes grados de percepción de la realidad deben pensarse no como diferencias de sustancia, sino como diferencias de longitud de onda, de proporción. Por ejemplo, cuando olemos una rosa, no estamos respondiendo a las sustancias químicas de su perfume, sino a la geometría de su construcción molecular. Es decir, la geometría determina la condición de la sustancia. De la misma forma, nosotros no escuchamos simples diferencias cuantitativas en la frecuencia de onda del sonido, sino diferencias logarítmicas, proporcionales, entre las frecuencias y la expansión logarítmica, que constituyen la base de las espirales geométricas.

En la teoría de Campo Unificado, nuestros científicos dicen que todo el universo está formado por una sola sustancia. Llamémosle Dios, Absoluto, Éter o como queramos, la comprensión última de la realidad nos dice que todo es Uno.

Nuestro rango de percepción sensorial determina el universo en el que vivimos, de tal forma que nuestros sentidos captan un rango de las ondas del espectro electromagnético. Nuestros ojos, por ejemplo, captan cierto rango de frecuencias que nos permiten distinguir los colores; nuestros oídos captan, en el mismo espectro electromagnético, otro rango de ondas. Lo mismo sucede con el tacto o con el olfato. De esta manera, podemos comprender que nuestros órganos de percepción captan relaciones proporcionales como una fuente de percepción geométrica.

Si nos referimos a la distribución de nuestro cuerpo, cabe destacar que esta se realiza en múltiplos de cinco, lo cual está en íntima relación con nuestra capacidad para distribuir la vida. En la medida en que vamos ampliando nuestra capacidad de percepción, tendemos a organizar nuestro mundo de espacio visual, espacio audible y espacio visible en manifestaciones geométricas de frecuencias de orden, esto sucede porque nos restituye la capacidad para crearnos internamente. De ahí la necesidad de muchas culturas por crear manifestaciones artísticas usando la Geometría Sagrada.

La conciencia humana es la única habilidad para percibir la transparencia entre las relaciones absolutas y permanentes, contenidas en las formas insustanciales del orden geométrico, y las formas transitorias de nuestro mundo actual. El contenido de nuestra experiencia resulta de la arquitectura inmaterial, abstracta, geométrica, que está compuesta de ondas armónicas de energía, nodos de relación, formas melódicas que manan de la eterna fuente de la proporción geométrica.

Si nos referimos a la historia de la práctica de la Geometría, nos debemos remontar al antiguo Egipto, de donde los griegos heredaron sus estudios. La Geometría es el estudio del orden espacial por medio de la medición de la relación de las formas. Geometría y Aritmética, junto con la Astronomía -la ciencia del orden temporal por medio de la observación de los movimientos cíclicos- constituían las mayores disciplinas intelectuales de la educación clásica. El cuarto elemento en este estudio, el Quadrivium, era el estudio de la armonía y de la música.

Platón, por ejemplo, consideraba a la geometría y a los números como la esencia más reducida, y por tanto ideal, del lenguaje filosófico y en las culturas de la India, el Tíbet, el Islam y la Europa medieval se han producido, en abundancia, mandalas o diagramas sagrados. Las culturas tribales los utilizan tanto en forma de pintura como en construcciones o danzas.

Los mandalas representan el símbolo de la estructura esencial del Universo. La esencia del Cosmos subyace en su sacralidad, y sólo es posible acceder a la Geometría Sagrada por medio de la meditación en la Unidad, seguida por el intento de visualizar simbólicamente el orden formal y contemplarlo, puro, brotando de la Unicidad incomprensible. Recordemos que la Geometría antigua comienza con el Uno, mientras que las matemáticas modernas comienzan con el Cero.

El desdoblamiento de esta Unidad en divisiones es el acto primero de la Creación. Así, la Unidad para desdoblarse y crear la vida no pierde su unicidad ni su sacralidad cuando se divide en base a la proporción áurea o proporción dorada (llamada así por los griegos). Hacer un corte que divida una línea recta en proporción dorada implica que se corte la unidad a razón de phi (0.618033...).

Euclídes fue quien resolvió, para la cultura antigua, el problema de encontrar la proporción dorada de una línea recta. Cualquier línea puede dividirse de múltiple maneras, pero existe sólo una forma en la que esta línea puede dividirse infinitamente hacia dentro y hacia fuera.

Podemos ver, en la figura, que la Unidad (la línea recta tomada con el valor de uno), al ser cortada en esta proporción, nos permite hacer que el segmento menor sea al segmento mayor como éste a la totalidad.

Así comienza la expansión y contracción de la vida, y este proceso es sagrado en la medida en la que, aunque cambiemos de tamaño la línea (la Unicidad), la proporción con la que cortamos esta línea es la misma. Dan Winter nos dice que “las escalas son profanas, pero las proporciones sagradas”. La proporción dorada la podemos reproducir infinitamente hacia fuera e infinitamente hacia adentro. Siempre obtendremos la misma proporción. La vida se desdobla naturalmente de esta forma y busca ajustarse a ella.




Energía y materia

Ahora bien, imaginemos esta sustancia llamada Éter o Campo Unificado como una gelatina. El primer movimiento de organización es el de una espiral que gira sobre su propio eje y es autorrecurrente. Haciendo este primer movimiento, se consume el trazado de un tubo toroide. Esta imagen nos permite comprender que el Universo en el que vivimos está hecho de ondas autorrecurrentes. Estas ondas, organizadas en el Tubo Toro, son la base de la Creación. Con el paso del tiempo, se anidan varios tubos toro fractalmente. El termino fractal se refiere a la característica de un objeto para que la totalidad de sus partes esté contenida en cada una de sus partes.




Terapia y Cuerpos Sutiles en el Ser Humano

"El ser humano, además de su cuerpo celular, tiene otros cuerpos más sutiles. El cuerpo electromagnético, cuerpo áurico o etérico es aquel estudiado por las filosofías de Oriente desde hace milenios y desde hace algunas décadas por la ciencia occidental. Si uno se frota las manos por unos segundos, se puede percibir un colchón de energía (un calor o frío en las manos) que si uno recorre su propio cuerpo sin tocar la piel, la fuerza de ese campo se incrementa. Es el cuerpo sutil que tiende al caos y tiene su base fi siológica en las siete glándulas del sistema endocrino representadas por la energía electromagnética de los 7 chakras del sistema hindú, los canales de acupuntura y los Nadis. Crea en su complejidad un halo de colores que rodea el cuerpo celular formando una especie de huevo, un óvalo. Cuando se trabaja con este cuerpo, la energía que se percibe es ligeramente caliente, como si tuviéramos un tipo de pegamento mas allá de la piel.

Otro cuerpo más sutil que el electromagnético es el cuerpo gravitacional o también llamado cuerpo astral. Tiene la forma de toroide, cruza y envuelve la totalidad del cuerpo celular. Tenemos un gran toroide vertical en el cuerpo cuyo vacío atraviesa la médula espinal y la parte más externa circunda el cuerpo hasta la distancia que tenemos con los brazos abiertos. Además hay 13 toroides horizontales en el cuerpo que corresponden a los 13 “chakras” del sistema egipcio. Chakra quiere decir, en sánscrito, ‘rueda’ y se conciben como vórtices energéticos situados en los cuerpos sutiles del ser humano. Su tarea es la recepción, acumulación, transformación y distribución del biocampo, también llamado prana o energía sutil. El biocampo comprende la totalidad de los cuerpos sutiles que animan al cuerpo celular.

Un cuerpo aún más sutil es el cuerpo fractal. A éste cuerpo se le nombra de muchas maneras: maestro interno, ser interior, guía esencial, etc., pero no quiere decir que esté dentro de algo, sino que atraviesa todas las dimensiones humanas posibles, es un cuerpo hipostasiado o imbricado en todos los demás. Es un cuerpo de conciencia pura. El alma, parafraseando a Gurdjieff, místico y fi lósofo ruso, no existe: hay que crearla. Y se crea de los tejidos de la voluntad y la conciencia, por patrones y formas de Geometría Sustentable. Se desarrolla elevando el nivel de inclusividad armónica de diferentes campos de carga electromagnética, cuántica y gravitacional que coexiste en el ADN. Todas las religiones y fi losofías nos hablan de un desarrollo de las capacidades ulteriores del ser humano. Para ello es indispensable concebir al ser humano como un ser en constante transformación. La transformación implica la recomposición de formas geométricas que necesariamente nos llevan a pensar en un universo relacionado mediante enlaces toroidales."




Fractal

"Un fractal es un objeto geométrico cuya estructura básica se repite en diferentes escalas y, en muchos casos, los fractales pueden ser generados por un proceso recursivo o iterativo, capaz de producir estructuras autosimilares independientes de la escala específica."

"Los fractales son estructuras geométricas que combinan irregularidad y repetición de estructura. Aunque muchas formas naturales tienen estructuras de tipo fractal, un fractal matemático es un objeto que tiene, por lo menos, una de las siguientes características: tiene detalles en escalas arbitrariamente pequeñas, es demasiado irregular para ser descrito en términos geométricos tradicionales, tiene autosimilaridad exacta o estadística y puede ser defi nido de forma recursiva.Recordemos que la misma estructura dodecaédrica que forma el ADN es la estructura de la retícula planetaria y es la misma estructura dodecaédrica del Zodíaco. "

Esto permite que la energía de la vida se transmita entre modelos de tamaño diferente, pero de proporción idéntica. La interconexión de nuestra vida es íntima con todo el mundo de la Naturaleza. La Geometría Sagrada nos permite entablar un mismo lenguaje y comunicarnos armónicamente entre seres de distintas especies.

"Algunas de las fórmulas matemáticas para la creación de fractales son: Mandelbrot, Julia, Lindenmayer, Halley, Quaternion y Biomorph. En 1993, el investigador estadounidense M. Theroux incorporó el valor de phi en la creación de fractales, con ayuda del software Fractint 17.2, y esto le permitió reproducir en realidad virtual, algunos procesos biológicos. En este proceso logró incorporar la creación de autosimilaridades (proceso que, al mismo tiempo que conserva la forma original de la especie, le permite evolucionar para que pueda interactuar con su medio ambiente)."



s

En la imagen siguiente vemos un fractal del dodecaedro anidado. La molécula del ADN tiene la simetría del dodecaedro pues al tener 12 pentagonos incorpora naturalmente la proporción áurea y esto permite tragar o comprimir ondas desde el exterior hacia el interior. La simetría del dodecaedro cuando está superpuesta en una retícula o red en el planeta se conjuga con el dodecaedro representado por las 12 casas del Zodiaco. Un fractal que permite la conjunción heterodinamica de ondas, es decir, la resonancia de formas para la comunicación en diferentes niveles de realidad.


La siguiente imágen es la de un fractal en el icosaedro... esto nos remite al elemento agua pues la molecula de agua a diferencia de lo que se ve en plano (como un hexaedro) !es un icosaedro¡ Este patrón es ideal para la armonia y la sanación a nivel del cuerpo emocional.


El fractal pentagonal en una rosa es evidente. La naturaleza invierte mucho esfuerzo en crear estas formas no sólo para ser estético y funcional sino para crear gravedad. Literalmente, cuando la energía electromagnética que es caótica se ordena en patrones de Geometría Sagrada ésta se succiona en un vórtice y crea un toroide. Este Toroide es lo que organiza y ordena la energía y genera un punto cero, un punto de vida. Un espacio donde la vida puede prosperar y reproducirse.


Esto lo podemos encontrar ejemplificado en la Naturaleza ampliamente, en la ramificación del corazón y de todo lo viviente.

¿O te haz preguntado por qué en el centro de quietud de un huracán vemos una estrella pentagonal? ¿qué busca crear la naturaleza con esa geometría? busca, entre otras cosas, distribuir y compartir energía en diversos niveles. Y el pentágono al tener inscrita la relación áurea (1 razón de 1.618 veces) se ocupa de ello.




Pentaflor y Flor de la Vida

Es por ello que en el proceso de creación primero encontramos la energía caótica electromagnetica que se ordena en patrones recurrentes en torno a un punto cero para comenzar a girar en torno a éste punto cero y creando un toroide almacenar incercia de giro. La succión más allá de la velocidad de la luz que se logra por el acomodo no destructivo de ondas en este toroide crea la gravedad. La gravedad, explicada científicamente, es la aceleración no destructiva de ondas del voltaje, de la fuerza electromagnética. Es decir, geometrícamente, primero se crea la succión de espirales, el tubo toro o toroide, representado por la Pentaflor (que es un todoide visto desde arriba) y despues se crea el patrón de la Flor de la Vida.

Primero se crea el vacío que succión la energía de dentro hacia afuera. Luego las espirales áureas que ordenan y distribuyen la información y la energía, y una vez almacenado esto en un toroide almacenan fuerza centripeta e irradian fuerza gravitacional. Matematicamente primero atravezamos la secuencia numerica Fibonacci (0, 1, 1, 2, 3, 5, 8 , 13, 21, 34, etc) y una vez compleatado el ciclo todoidal se reproduce esta meta-unidad en el patrón de la secuencia numerica binomal.

La Pentaflor es la imagen de la mólecula del ADN, la vida misma, y está creada por 10 espirales áureas contrarotatorias, cinco en un sentido y cinco en el otro esentido. Es la vista en 2D de un toroide. Sirve para crea un punto cero, un movimiento de implosión y explosión de la energía para crear la materia. Es una imagen extraordinaria para armonizar y reestablecer un orden de vida.

De la Pentaflor a la Flor de la Vida como bien lo expresa el camino que recorre el espermatozoide (energía libre, caótica) buscando el punto cero en el óvulo que por una diferencia de potencial eléctrica gigantesca el óvulo succiona, implota el espermatozoide, llevandolo por una esprial hacia el centro, hacia el núcleo y creando un toroide. Una vez completado el toroide, pasando desde el circulo cerrado en sí mismo hacia el toroide que incorpora el exterior hacia el interior y viceversa se fijan la secuancia de duplicación, de contención y acumulación que representa la Flor de la Vida.



Geometría en 3D



Pentaflor en vista angular


Pentaflor en vista lateral


Pentaflor en vista superior / inferior





Phi, número de oro, número áureo; proporción dorada o proporción áurea

Phi es uno de los tres números irracionales de mayor importancia en las matemáticas, junto con euler y pi. Phi es un número que puede derivarse de la secuencia numérica Fibonacci o de cortes geométricos. Phi, al ser un número irracional,es infinito. Phi, como dijimos anteriormente, es igual a 1.618033...

El número áureo es uno de los dos grandes tesoros de la Geometría. El astrónomo Johannes Kepler dijo que el primero de los tesoros es phi y el segundo es el Teorema de Pitágoras. En un triángulo, phi forma las dimensiones de la gran pirámide de Egipto. Con una regla y un compás, podemos crear el rectángulo áureo. El rectángulo áureo se usa extensivamente en la Arquitectura, fue usado, por ejemplo, para la construcción del Partenón Griego. Phi también define las dimensiones del pentágono.


En esta imagen, podemos notar la manera en la que la proporción dorada gobierna los trazos del pentágono. A:B como B:C, como C:D, a razón de 0.618033 (el inverso de phi).





Secuencia numérica Fibonacci

La secuencia numérica Fibonacci surge de la suma de los dos términos anteriores, cualesquiera que sean los primeros dos términos. A partir del vacío y de la unidad, o sea, del 0 y del 1, comienza la secuencia: 0, 1,1,2,3,5,8,13,21,35, etc.

Derivamos phi de esta secuencia dividiendo cualquier número por su inmediato anterior. Es importante notar que, en la medida en la que nos alejamos del 0 y tomamos términos más grandes, el número phi se va refinando. Así, el valor de phi para el 6° y 56° número es de 1.6666..., mientras que el valor para el 30° y el 29° es de 1.6180339887... El número phi (pronunciado “fi”), 1.618033... lo podemos derivar de tres maneras: matemáticamente, geométricamente y por secuencia numérica.

En el ser humano, el ombligo marca la proporción dorada en relación a nuestra altura total y la nariz en la altura del cráneo. En el mundo inorgánico, aparece en el número de rayos que emergen a partir de un único rayo de luz, que alcanza la superficie de dos hojas de vidrio en contacto, emerge en la secuencia de los electrones de un átomo de hidrógeno al cambiar su estado de energía y brincar de las órbitas inferiores a las superiores y luego regresar a su estado original.

Espiral dorada o espiral áurea

La espiral dorada es una de las formas que, por naturaleza, expresan la armonía perfecta del Universo.

Esta imagen está construida a partir de triángulos dorados y la podemos observar con toda claridad en la concha del Nautilus (ver más información en nuestra sección de matemática). La espiral dorada es el camino que siguen las ondas (la vida) para salir o entrar hacia el punto cero: el origen de la vida, el vacío.


Vesica Piscis- reproducción mitótica celular

Hemos mencionado que la creación se originó en el vacío y del vacío surgió la Ley de Unidad. Esta ley de Unidad, consagrada en el tubo toroide, es creadora de nuestra conciencia cuando posicionamos, en alguno de sus extremos, nuestro foco atencional y creamos otro tubo toroide. En el patrón del Génesis, es el segundo día de creación, en el que se crea la luz. Es el surgimiento de la aparente dualidad y el surgimiento verdadero de la Ley de Tres Geométrica. Con este movimiento del espíritu, surge la Vesica Piscis. La forma que tiene esta figura es la misma forma de todo aquello por donde entra o sale luz o energía/materia. La forma de nuestros ojos, la vagina, la uretra, etc., son ejemplo de ello. En esta figura esta contenida la raíz cuadrada de 2, 3 y 5.


Vesica Piscis- reproducción mitótica celular


Semilla de la Vida - Estrella Tetraédrica

Representa el principio del Génesis. El Huevo de la Vida son los trazos que surgen de dos tetraedros imbricados y nos habla de la manifestación de la Ley de Octava Geométrica. La Fruta de la Vida es la plantilla de la tercera dimensión en la que superponemos los sólidos platónicos. La Estrella de Metatron es la estrella de vida que surge cuando imbricamos armónicamente todos los sólidos platónicos y creamos una Estrella Madre. Esta estrella contiene y es capaz de organizar la frecuencia y la velocidad de las ondas/eventos. Finalmente, como expresión última, de la extensión de los trazos de la Semilla de la Vida surge la Flor de la Vida. La Flor de la Vida es la expresión mas refinada de la creación. Contiene, holográficamente, a todos los sólidos platónicos y todas las figuras mencionadas.

En el curso uno de Psicogeometría, trazamos estas figuras y creamos mayor interconectividad entre los hemisferios cerebrales. La Flor de la Vida nos invita a despertar nuestra visión objetiva de la realidad.





Flor de la Vida = acumulación

El patrón de la Flor de la vida es un patrón de reproducción del Toroide, simbolizado por un círculo, que forma una matriz hexagonal. Sirve para contener, acumular y solidificar la vida creaa por la Pentaflor, por la secuencia numerica fibonacci. La Flor de la Vida es un símbolo antiquisimo utilizado en muchas culturas en diversos tiempos y latitudes, sibmoliza la capacidad de la vida para reproducirse y sostenerse pues en su estructura comprende la secuencia numerica binomial que es aquella que sigue las vida celular cuando se comienzan a reproducirse, de 1 pasa a 2, luego a 4, 8, 16, 32, etc. Esta secuencia no sirve para crear vida, la Flor de la Vida no crea vida, ni la distribuye, mucho menos genera un flujo de abundancia o un movmiento ciclico sino que contiene todo aquello generado por la Pentaflor. Es el simbolo por excelencia de las escuelas hermeticas, de las escuelas ocultas que acumulan el conocimiento, que lo encierran. Geometricamente la Flor de la Vida es un cubo visto en perspectiva isometrica a 30 grados. El cubo no contiene phi, el número áureo pero sí contiene la raíz de 2 y la raíz de 3 que estructuran y reproducen la vida.

Mientras que la Pentaflor crea un punto cero, un vortice de implsoión y explosión, ordena y distribuye la vida, (representada por las sociedades abiertas de conocimeinto en libre acceso), la Flor de la Vida reproduce esta creación y le da posibilidades infinitas de manifestaciones geometricas tales como los sólidos platónicos y los sólidos arquimedianos, entre otros.


Semilla de la vida - génesis


Semilla de la vida - génesis



Flor de la Vida 2do circuito


Flor de la Vida = 3er circuito



Flor de la Vida = 4to circuito


Flor de la Vida = patrón final


El Árbol de la Vida es una de las figuras geométricas más antiguas que han sido usadas por la humanidad. Geométricamente, está formado por un tetraedro, un hexaedro y un dodecaedro. Los cabalistas se han dedicado a su estudio. Representa un código que nos da las pautas de evolución, que se ha mantenido en secreto en los círculos del poder.


Flor de la Vida = 4to circuito


Flor de la Vida = patrón final


Cada uno de los vértices del Árbol de la Vida simboliza, para los cabalistas, una sefira. Cada sefira es un atributo de Dios. En Psicogeometría, estudiamos el origen y las implicaciones geométricas de esta figura, no solamente desde la perspectiva cabalista, sino desde un ángulo psicológico vinculado a nuestro cuerpo por medio de tres sistemas: el digestivo, el endocrino y el nervioso.

El proceso de creación de la vida ha sido descrito a lo largo de la humanidad por diferentes culturas. Algunas han sembrado su conocimiento en una síntesis geométrica. Los trazos como los que exponemos abajo se han encontrado en todas las latitudes y en todos los tiempos.

La Fruta de la Vida - Desdoblamiento de la ley de 13







Sólidos platónicos

Los cinco sólidos platónicos, llamados así porque Platón fue el primero en escribir sobre ellos, tienen la característica de ser cuerpos tridimensionales que tienen caras regulares. Las caras regulares son caras o polígonos cuyos lados son iguales, como el triángulo equilátero, el pentágono y el cuadrado. Los cinco sólidos platónicos son la base de la construcción de la materia y los encontramos relacionados con nuestra conciencia a través de los cinco centros de comando. Los sólidos son los siguientes: el tetraedro (4 caras triangulares), el hexaedro o cubo (6 caras cuadradas), el octaedro (8 caras triangulares), el icosaedro (20 caras triangulares), y el dodecaedro (12 caras pentagonales).




Además, podemos relacionar cada uno de los cinco sólidos platónicos con las retículas terrestres y con los Cinco Elementos de la tradición china, como sigue a continuación (de izquierda a derecha):


* Tetraedro: Fuego
* Hexaedro: Tierra
* Octaedro: Aire
* Icosaedro: Agua
* Dodecaedro: Madera

Los matemáticos han descubierto que la proporción dorada se encuentra presente en tres de estos cinco sólidos platónicos: en el octaedro, el dodecaedro y el icosaedro.

En el interior del dodecaedro y del icosaedro, podemos dibujar tres rectángulos dorados. Están dispuestos de tal forma que sus esquinas tocan todos los puntos centrales de las caras pentagonales del dodecaedro y todos los vértices del icosaedro. Además, es importante mencionar que si extendemos los vértices del dodecaedro o del icosaedro, obtendremos su recíproco. Es decir, si extendemos los vértices del dodecaedro, obtendremos un icosaedro y, si continuamos haciendo lo mismo, obtendremos un dodecaedro en una siguiente dimensión y así infinitamente hacia adentro, o infinitamente hacia fuera. Este principio de recurrencia fractal nos marca la pauta de creación en el Universo.




Terapia con poliedros (sólidos platónicos + sólidos arquimedianos, entre otros)

"Existen muchos tipos de terapias que inciden en los diferentes cuerpos del cuerpo humano. La Psicogeometría se enfoca en “fractalizar” o reajustar la geografía geométrica de los cueros sutiles del ser humano para crear mayor inclusividad armónica. Se promueve la dinámica natural de los vórtices de implosión/explosión en el cuerpo gravitacional y se busca reordenar los patrones de frecuencias del cuerpo electromagnético. La terapia con Psicogeometría es una forma para reestablecer la polaridad electromagnética y crear anidación de campos gravitacionales en el cuerpo humano. El cuerpo electromagnético se puede atender con emisiones lumínicas, sonidos de alta o baja frecuencia, mientras que el cuerpo gravitacional con poliedros (formas geométricas en 2 o 3 dimensiones).

En la psicogeometría del cuerpo tenemos, básicamente, un toroide vertical central llamado Toroide Mayor que vincula los trece toroides horizontales en el cuerpo gravitacional. Estos trece toroides están vinculados a los trece sólidos arquimedianos. La gravedad comprime a un cuerpo, busca su máximo nivel de ordenación y, por lo tanto, el mayor nivel de fractalidad; la prueba que se libra aquí es ser capaz de ordenar un mayor número de experiencias sin generar calor, sin crear fricción. Por otro lado, tenemos un cuerpo electromagnético que se alimenta de diferentes frecuencias tanto eléctricas como magnéticas del entorno y del interior del cuerpo y está regulado por el sistema de cinco toroides horizontales, por los meridianos de acupuntura y los nadis, entre otros.

La diferencia central entre ambos cuerpos es que el cuerpo electromagnético, que tiene polaridad positiva o negativa, tiende al caos y necesita ser alimentado de campos electromagnéticos de mayor coherencia y de frecuencias sónicas o lumínicas con proporciones sustentables, mientras que el cuerpo gravitacional tiende al orden, pero necesita fi jar un punto de atracción, un punto cero sobre el cual se aniden los campos gravitatorios: si no se tiene un punto de implosión/explosión para succionar el voltaje del cuerpo electromagnético más rápido que la velocidad de la luz, no se puede producir gravedad. Nuestro ADN es el mecanismo capaz de lograr dicha hazaña.

No es que el poliedro “cure” o sane a la persona. El poliedro ayuda a que el cuerpo gravitacional de la persona recuerde la forma perdida. Incluso puede pasar que sea nuestro propio campo gravitatorio el que incida una onda larga en el cuerpo gravitatorio de la otra persona, sirviendo el poliedro,en este caso, como una “muleta”, es decir, un disparador de la fractalidad inherente en el cuerpo humano, en la sabiduría cósmica que está contenida en cada parte de nuestro cuerpo.

Para medir cómo impacta la terapia con poliedros podemos usar herramientas de ioretroalimentación (o biofeedback) que es una forma alternativa de medicina que involucra la medición de funciones corporales del sujeto, tales como la presión sanguínea, el latido del corazón, la coherencia interna del corazón, la temperatura y sudoración de la piel, la tensión muscular o la actividad cerebral. Estas mediciones se hacen en tiempo real y, en ocasiones, se utilizan para que la persona cobre conciencia de su actividad inconsciente.

Los sistemas que hemos utilizado para ver las respuestas del cuerpo ante el ordenamiento de la geometría y la irradiación del cuerpo gravitacional y electromagnético de la persona son unos sistemas llamados Hearttuner y Blisstuner, que miden las ondas del corazón y del cerebro, respectivamente. Estos sistemas fueron conceptualizados por el investigador D. Winter, y desarrollados por el Ing. F. Bovenkamp. El Hearttuner, a diferencia de otros sistemas de medición, es un dispositivo que mide la coherencia interna de las ondas del corazón, mide el HRV o Heart Rate Variability (variabilidad del ritmo cardiaco), que es la defi nición médica de salud. En otras palabras, es la capacidad que tiene el corazón para desplazarse en un mayor rango de frecuencias. Es el poder para habitar un mayor número de ondas y de emociones, eventos y energía. Además del HRV, medimos la IC o internal coherence (coherencia interna). Los puntos donde se incremente la coherencia interna o suba el HRV son los lugares donde el corazón está “diciendo” que necesita tal o cual geometría.

El sistema integral es llamado CAS o Coherent Analysis System (Sistema de Análisis de Coherencia) y busca la interconexión entre las ondas del cerebro y las del corazón. Las ondas cerebrales están montadas sobre el voltaje del corazón, sobre las ondas electromagnéticas del latido cardiaco. Cuando se vinculan adecuadamente ambas ondas, obtenemos un registro de frecuencias parecido a un caduceo serpentino que implota la energía del exterior hacia el interior, nutriendo el ADN.


En la imagen de abajo encontramos formas geométricas reestableciendo el nivel de inclusvidad armónica de una persona. Esta foto fue tomada en el consultorio de un amigo y colega el Dr. Santiago Córdoba.




Estrella Madre o Estrella de Metatrón

En la animación de abajo podemos ver la Estrella Madre o Estrella de Metatrón. Son los cinco sólidos platónicos contenidos uno dentro de otro, en un espacio de embonación perfecto. De adentro hacia fuera, podemos observar, de amarillo, el dodecaedro; de azul claro, el icosaedro; de verde, el octaedro; de rosa, el tetraedro y, de negro, el hexaedro o cubo. Este patrón de anidación permite a las ondas/eventos embonar hacia el centro de gravedad de la materia sin autocancelarse ni cancelar a otras ondas/eventos. En Psicogeometría, utilizamos una técnica terapéutica que nos permite arreglar los eventos dolorosos de nuestra vida en un patrón similar, para que el evento pueda sortearse en nuestro escenario interno de conciencia y ordenarse de tal forma que no genere una confrontación interna. La solución del conflicto no radica únicamente en cobrar conciencia del conflicto, sino en disponer este conflicto en una estructura geométrica que nos reestablezca nuestra paz interna.


Esta forma es la anidación exacta del acomodo atómico del núcleo y su relación con las órbitas eletrónicas según lo demostró el Dr. Moon en los ochenta. Es la forma del átomo del oro y del paladio por lo cual permiten distribuir carga eléctrica tan eficientemente que puede ser disuelto cuando es un monoatomico en agua y por tanto, en la sangre, aumentando el nivel de inclusividad armónica de ondas por el restablecimiento de la geometría fractal del universo.







"¿Cuál es el origen de la gravedad?"


º Autor: Dan Winter, artículo original en ingles aquí
º Compilación y traducción: Carlos para Psicogeometría México
º Colaboración: Ninón Fregoso y Arturo Ponce de León

En la animación de abajo podemos ver la Estrella Madre o Estrella de Metatrón. Son los cinco sólidos platónicos contenidos uno dentro de otro, en un espacio de embonación perfecto. De adentro hacia fuera, podemos observar, de amarillo, el dodecaedro; de azul claro, el icosaedro; de verde, el octaedro; de rosa, el tetraedro y, de negro, el hexaedro o cubo. Este patrón de anidación permite a las ondas/eventos embonar hacia el centro de gravedad de la materia sin autocancelarse ni cancelar a otras ondas/eventos. En Psicogeometría, utilizamos una técnica terapéutica que nos permite arreglar los eventos dolorosos de nuestra vida en un patrón similar, para que el evento pueda sortearse en nuestro escenario interno de conciencia y ordenarse de tal forma que no genere una confrontación interna. La solución del conflicto no radica únicamente en cobrar conciencia del conflicto, sino en disponer este conflicto en una estructura geométrica que nos reestablezca nuestra paz interna.


Einstein postuló la equivalencia entre la masa y la energía mediante su famosa fórmula E=mC², cuya aplicación práctica vivenció, de forma trágica, la humanidad, a través de la creación (y detonación) de armas nucleares durante el siglo XX. Es un hecho que la materia está constituida por paquetes energéticos altamente organizados que poseen, por un lado, las características esenciales de la dinámica energética (movimiento ondulatorio), y por otro lado, las características esenciales de la materia (masa). La masa fue asociada cualitativamente a la gravedad por Isaac Newton, en su famosa Ley de la Gravitación Universal. Sin embargo, su naturaleza ha permanecido, hasta la fecha, como un gran misterio de la ciencia.


Dan Winter ha propuesto que la organización geométrica de la energía constituyente de la materia es lo que genera las características esenciales de la misma, incluida la gravedad. En algunos tipos de configuraciones geométricas basadas en el número phi (1.618033, proporción áurea), conocidas por la humanidad desde hace mucho tiempo y presentes en la Naturaleza en forma generalizada, se presentan, en forma espontánea, repetible y coherente, centros de concentración energética denominados "puntos de implosión". La capacidad de estos de succión y ordenamiento de la energía está relacionada directamente con la "similitud" que el cuerpo geométrico que los contiene guarda con la forma del Universo. A esta relación de similitud se le denomina "autorrecurrencia" o "fractalidad". A nivel atómico, la implosión es lo que provee la fuerza convergente necesaria para estabilizar el movimiento ondulatorio rotacional denominado "masa".

Al definir la masa simplemente como la resistencia al cambio de posición de paquetes ondulatorios en rotación, resulta evidente que se requiere una ley de tipo geométrico para explicar la razón de tal resistencia de las ondas al cambio de posición.

Einstein llamó a este problema insoluto " el modelo geométrico de la compresión infinita no destructiva". La respuesta: abrir el tapón (punto de implosión) para permitir una vía de escape a la carga eléctrica, a la velocidad de la luz, mediante un proceso de multiplicación aditiva (heterodinámico) recurrente.

Einstein sostuvo que la aceleración es debida a la gravedad, siendo, por años, ésta la única tesis medible con relación a la naturaleza de la gravedad. Sin embargo, ahora sabemos que es la aceleración de la carga eléctrica a la velocidad de la luz lo que crea la gravedad, siendo el acelerador la interferencia constructiva ondulatoria de las velocidades de fase cuando los centros de carga / masa entran en un patrón geométrico autorrecurrente.

La prueba: La carga capacitiva, dispuesta en arreglos geométricos autorrecurrentes basados en phi, crea gravedad.

Michael Faraday, mejor conocido como el "padre de la electricidad", sostuvo, en el siglo XIX, que "La capacitancia eléctrica es a la gravedad lo que la inductancia al magnetismo". Si Faraday está en lo correcto, la carga eléctrica almacenada en un capacitor presenta la forma de un campo gravitacional. Townsend Brown encontró experimentalmente que, en un capacitor cargado, la fuerza gravitacional resultante está orientada hacia la placa positiva del mismo, por lo que, si la placa positiva se encuentra sobre la negativa, el dispositivo pierde peso, mientras que, si se invierte la posición, el dispositivo pesa más.

La cantidad de gravedad creada en un átomo (o en cualquier cosa) está en proporción a la cantidad relativa de autosimilaridad (fractalidad) entre su interior (núcleo) y su exterior (electrones).

La proporción entre la recursividad de carga bajo tus pies y sobre tu cabeza es la cantidad de gravedad que sientes.

Existe una fuerte polémica entre algunos miembros de la comunidad científica internacional acerca de las investigaciones y postulados de Dan Winter, con respecto a la relación "causa-efecto" entre la aceleración de la carga eléctrica y la gravedad. Sin embargo, no existe en la actualidad ninguna otra explicación científica al origen del fenómeno gravitacional. Lo cierto es que, al desarrollar esta teoría en aplicaciones prácticas, las posibilidades resultarían impresionantes: dispositivos antigravitacionales, obtención de energía eléctrica de la materia mediante patrones geométricos, viajes espaciales a grandes velocidades, por citar sólo algunos ejemplos.




Decálogo de la Geometría Sagrada

De un poema del 2do libro de Dan Winter “El alfabeto del Corazón de la Tierra”. Traducido y editado por Arturo Ponce de León


º El universo esta hecho de una sola sustancia: el Campo Unificado.
º La sustancia universal tiene una única forma de onda – la onda senoidal.
º El universo puede ser descrito como una geometría de anidación.
º En un universo hecho de ondas, solo el Foco Atencional es el medio que crea.
º La forma es lo único que el Universo tiene para conservar. Todos los cambios cualitativos vienen de diferencias en la forma, no en la sustancia.
º La única manera de conservar la forma es manteniendo el nido de proporciones que contiene longitud, profundidad y volumen.
º El mejor camino para mantener un nido de Razones es la Proporción Dorada.
º La coherencia en cualquier nivel es coherencia en todos los niveles.
º El ADN es la semilla de cristal de un cuerpo de luz de mayor dimensión.
º La luz, cuando es doblada sobre sí misma, se conoce a sí misma.

1) El universo esta hecho de una sustancia: el Campo Unificado.

Todos conocemos la formula básica para esto: E=MC2.

La materia es sólo mucha energía moviéndose tan lentamente que puede tocarse. La energía es, en contraposición, poca materia moviéndose tan rápido que tenemos problemas para encontrarla. Son polaridades de la misma sustancia que se está moviendo o fluyendo en proporciones diferentes, constantemente. Esta alta compresibilidad es lo que almacena la forma y la memoria en su forma de onda.

2) La sustancia universal tiene una única forma de onda – la onda senoidal

Este principio de Fourier de transformación de registro de frecuencia significa que incluso la forma más compleja es una simple suma de ondas senoidales de longitudes diferentes.

3) El universo puede ser descrito como una geometría de anidación.

La Geometría puede ser pensada aquí como la creación básica de simetría. Cualquier estructura simétrica crea un lugar donde las ondas convergen. Aquellas que viajan en direcciones contrarias, pueden permanecer, esto es, estar en fase y en cerradura de fase. La permanencia de ondas da la ilusión de solidez, que es la segregación del momentum que hace posible el nacimiento de la materia. La anidación ocurre donde las ondas convergen.

Solo la proporción es sagrada: la escala es mundana. La información es lo único universal en nuestro universo holográmico, cada parte contiene la información del todo. Entonces, compartir la forma en la que las ondas convergentes crean formas sustentables se vuelve una propiedad de la estructura inherente que emerge naturalmente del proceso mismo.

En un mundo hecho únicamente de ondas, sólo debe haber dos formas geométricas, el toroide, o vórtice, y la espiral de proporción dorada. La forma del tubo toro, o dona, es la única estructura en un mundo de ondas que puede volverse coherente, es decir, que puede retener una forma regular como anillo de humo. Cuando estos anillos de humo son creados y quieren relacionarse al primer anillo de humo, deben “anidarse” en un patrón correcto, para que ellos puedan recordar su forma y compartir su estructura. El mejor camino para hacer esto es la razón que nosotros llamamos proporciona áurea.

Sólo una forma de simetría de proporción áurea va a permitir a las ondas convergentes añadirse y multiplicarse al mismo tiempo. Únicamente de esta forma, de esta manera, las ondas pueden anidarse sin interferir con las demás y sin cancelar sus memorias. Una espiral de proporción dorada puede anidar triángulos, cuadrados y pentágonos, creando un dodecaedro. El dodecaedro es la anidación de razón dorada perfecta para cambiar la información en una estructura coherente por el uso de la proporción áurea. Esa es la razón por la que también es el patrón de la molécula trenzada del ADN. Cuando la proporción dorada ocurre, la dona icosaédrica y la dona dodecaédrica generan naturalmente los únicos otros dos números: pi y euler.

De esta forma simple, y de estos tres números irracionales, que ocurren naturalmente, esta construido el Universo. Sin ninguna duda, los antiguos egipcios llamaron a estas cualidades las fuerzas cosmológicas.

4) En un universo hecho de ondas, solo el Foco Atencional es el medio que crea.

La Atención, intensidad directa de la conciencia, ocurre cuando los nidos excitados de anillos de humo se vuelven fractalmente atractivos en los patrones creados por phi, pi y euler. Cuando esto ocurre, también se vuelven materia, y la cualidad de atracción es entonces vista como gravedad. La intención, como gravedad, es una lente que dobla la luz. La atención, en la forma de los grandes arquetipos geométricos, genera una sensación de “gravedad” simbólica.

5) La forma es la única cosa que el Universo tiene para conservar. Todos los cambios cualitativos vienen de diferencias en la forma, no en la sustancia.

Todo en nuestro mundo, toda la materia, es decir, todos los patrones fractalmente atractivos de densidad informacional, están compuestos de átomos, que son descritos por los físicos como un núcleo rodeado por electrones en capas de orbitales. Estas capas son el patrón, la forma y la proporción, que es lo único que el universo debe conservar para conocerse a si mismo. Estas capas o formas son creadas por la anidación de donas de energía o anillos de humo. Así, la Tabla Atómica se vuelve un simple equipo de patrones de ondas que describe su valencia como simetría. Todo puede ser creado de la anidación de una dona (con un par de vértices) de tres donas (con seis simples vértices de dirección), de cinco donas (con diez vértices) y de siete donas (con catorce vértices).Si contamos los vértices, obtendremos el número de electrones en cada capa de orbital.

Estos patrones de forma regular son llamados sólidos platónicos porque Platón fue el primero que escribió sobre ellos: el tetraedro, un par de vértices; el octaedro/cubo, tres pares; el dodecaedro, cinco pares; y el icosaedro, siete pares. Estas formas básicas son importantes para transmitir la estructura íntima de ondas de la materia, mejor entendida como plantillas que generan la atención o intensidad necesaria para volverse fractalmente atractivas, esto es que se vuelven capaces de doblar el flujo recto de energía de la luz en un círculo de materia atómica estructurada.

6) La única manera de conservar la forma en un camino es manteniendo el nido de proporciones que contiene longitud, profundidad y volumen.

El nido más elegante de proporción es aquel en el que intervienen phi, pi y euler, como en la espiral del ADN. Podemos pensar en esto como una simple prueba de que el ADN es una estructura que está codificada para transmitir información a lo largo del camino de la evolución temporal de la vida física de las formas del planeta. Todas las formas de vida en la superficie del planeta son los instrumentos y actores de una antigua opera épica fuertemente tejida en la estructura de nuestras células.

Estos patrones de forma regular son llamados sólidos platónicos porque Platón fue el primero que escribió sobre ellos: el tetraedro, un par de vértices; el octaedro/cubo, tres pares; el dodecaedro, cinco pares; y el icosaedro, siete pares. Estas formas básicas son importantes para transmitir la estructura íntima de ondas de la materia, mejor entendida como plantillas que generan la atención o intensidad necesaria para volverse fractalmente atractivas, esto es que se vuelven capaces de doblar el flujo recto de energía de la luz en un círculo de materia atómica estructurada.

7) El mejor camino para mantener un nido de Razones es la Proporción Dorada

Torciendo un cubo cinco veces, a 32 grados, en el mismo espacio visual, hace que se cree un dodecaedro. Torciendo un dodecaedro a 32 grados, nos da las potencias de phi: phi al cuadrado, al cubo, etc. El camino de la proporción dorada le permite a la información (a la forma) moverse sin la perdida de momentum (mente). Tan cerca como nosotros podemos estar para crear esta forma y camino, tan grande nuestra conductividad es. Es decir, mayor energía puede fluir por nosotros. Cuando enfocamos nuestra intensidad en estas formas y patrones de flujo, creamos una especie de energía súper conductiva, un intercambio súper coherente de energía.

8) La coherencia en cualquier nivel es coherencia en todos los niveles

Un arreglo ordenado entre las longitudes de onda establece una conexión entre las frecuencias y los campos. Pero para que esta conexión perdure, debe resonar en todas las frecuencias y los campos. Esto puede ser solamente logrado por la estructura de resonancia de los caminos de la proporción dorada. La cascada armónica de la interconectividad es la estructura de nuestro universo holográfico, perceptible como éxtasis.

9) El ADN es la semilla de cristal de un cuerpo de luz de mayor dimensión.

El ADN, un cristal de estructuras perfectas de phi que conecta las ondas largas con las ondas cortas, es un patrón de tercera dimensión diseñado para transmitir información, en una forma de ser viviente, por el espacio y el tiempo, es decir, por la cuarta dimensión. Su meta parece ser la creación de una inteligencia de quinta dimensión, capaz de ponerse en fase con la información del universo almacenada en el código cristalino de la geometría del ADN.

10) La luz, cuando es doblada sobre si misma, se conoce a si misma.

Una conciencia de quinta dimensión, que nosotros podemos categorizar como una que puede ver todo el espacio y el tiempo, la energía y la materia, como componentes de la forma de onda original, es la que dobla la Luz en el círculo de la autoconciencia. Esto crea la explosión de energía rica en rayos UV (azules) que acompaña el levantamiento de Kundalini, la cerradura de fase de las energías biológicas en el flujo de la información universal de energía. Este doblamiento crea la iluminación, un estado donde la conciencia de la mente universal se junta consigo misma en cada cruce de onda.




Acercamiento al trabajo de Dan Winter

La invariabilidad de escala es la llave para la gravedad y para la creación de vida, porque la autosimilaridad (embonación) permite, no-destructivamente, la comprensión (fusión, colapso). Lo que Dan Winter ha hecho, es el desarrollo de las herramientas de poder espectral para enseñar esto, para optimizar esto.

El fractal del corazón perfectamente coherente es autosimilar. Imaginemos un simple experimento: piedras paramagnéticas (basadas en calcio, cuarzo, etc.) Están arregladas para verse como una confiera desde arriba (como Stonehenge, Machu Pichu, etc.), en el centro, el tiempo LAPSE (las fotos muestran como las semillas germinan dramáticamente mejor). La compresión de carga = fuerza de vida, la base de un estudio largo de universidad.

Luego, disponiendo de capacitores en la misma geometría crea gravedad + extrae voltaje de la gravedad (autosimilaridad crea gravedad y vida – la forma como el EKG y las confieras lo hacen... por no mencionar el ADN). Ahora nosotros hemos reinventado la Arquitectura y la Agricultura, basándonos en una nueva comprensión de la simetría eléctrica pura (lo autosimilar permite la compresión) que crea la vida (y le crea un alma al ADN)... Y reemplaza la formula de Einstein y la crisis energética con una teoría más correcta: sólo lo autosimilar permite la compresión de carga, que se vuelve aceleración, lo que conocemos como gravedad, y se vuelve la VIDA.

Ciencia de la Implosión
Autor: Dan Winter Traducción y edición: Arturo Ponce de León para Psicogeometría México

La fuerza de vida es igual a la habilidad de atraer fractalmente (“implotar” por compresión perfecta) y auto organizar la carga eléctrica. Esencialmente, al trabajo de Dan Winter podemos entenderlo como la Ciencia de la implosión. La implosión es contraria, en la vida, a la explosión. Los capacitores biológicos fractales o autosimilares como las confieras, las rosas, la tierra, y el EKG (electrocardiograma), durante la compasión, escogen los nidos recursivos basados en la proporción dorada (filotaxis). Esto crea fuerza centrípeta (implosiva) entre las ondas de carga (espíritu / Chi / orgone / barraca / fuerza de vida). Esto inicia la compresión –de lo que esta hecho el latido del corazón– y comienza a ordenarse en auto organización. Las ondas en proporción dorada suman y multiplican constructivamente sus velocidades de onda. Sólo esta onda musical que crea la autosimilaridad (la proporción dorada) permite que la compresión se vuelva aceleración, o también llamada gravedad. Esto explica el voltaje llamado VIDA que se crea de la gravedad que tienen los huevos frescos, las confieras, y la gravedad que crea tu corazón.

También describe por primera vez por qué los objetos caen a la tierra (la carga tiene un camino de salida de la velocidad de la luz). Nos explica, por ejemplo, por qué los capacitores dispuestos en patrón de confiera crean gravedad (eliminando la necesidad de manejar carros empujados por desechos de dinosaurio, gasolina). También documentamos por primera vez la razón de la proporción dorada entre los armónicos del cerebro EEG (encefalograma), que, clínicamente, se identifican cn la felicidad y la euforia. La Implosión crea la felicidad, que es la última solución para sanar el déficit de atención. La implosión crea succión, cuya autodirección es la diferencia entre ser autodirigido (por ejemplo en la muerte o en el sueño lúcido) o ser un parásito (por ejemplo, los sacerdotes que dicen que Dios está fuera de ti).

La Aceleración/Implosión de la Carga Inducida por la Recursión de phi es la solución para: El colapso infinito no destructivo La compresión infinita / la aceleración perfecta / la FUSIÓN Conjugación de fase perfecta (en óptica) Implosión hidrodinámica (ordenamiento último) Energía no lineal (obtenida del voltaje de la gravedad) Aceleración de Carga a la velocidad de la Luz (gravedad) Medición de la ATENCIÓN / felicidad / euforia en el EEG (electroencefalograma) Inducción de tono audible de la trascendencia del electroencefalograma Medición de la apertura del corazón por EKG (electrocardiograma) / Compasión Auto organización del Caos / Inteligencia Artificial Medición y definición, eléctricamente, de la FUERZA DE VIDA Origen geométrico puro de los alfabetos (símbolo = embonar) La Forma del contacto que nos habla del amor.. Y del Santo Grial

Vea también cómo ... está demostrado por Análisis de Espectro.

“El día vendrá cuando, después de conquistar el espacio, los vientos, las mareas, la gravitación, deberamos conquistar, con Dios, la energía del Amor. Y en ese día, por segunda vez en la historia del mundo, volveremos a haber descubierto el fuego” (phuego – fuego que refiere a phi, razón dorada) – Pierre Tielhard De Chardin

La Danza de una Onda en su paso por la Geometría Sagrada
Extracto del libro “Gran Atractor de Implosión” de Dan Winter Traducción: Arturo Ponce para Psicogeometría

Para decir que una sustancia es comprimible, significa, entre otras cosas, que puede almacenar momentum.

Almacenar momentum puede parecer, en primer instancia, trivial, pero todo en la Naturaleza; las estrellas y los hermosos bebés, existen debido a este talento. Nuestro mundo es concebido como un mundo de ondas. Nos es dado un vislumbre del mundo atómico como paquetes y bultos de ondas, encerrados en la geometría musical de un abrazo prolongado de ondas coherentes.

La naturaleza de las ondas requiere de compresibilidad. La compresibilidad requiere el almacenamiento de momentum (impulso adquirido). El almacenamiento de momentum permite que el orden se almacene y se recupere. Una superficie de ondas multiconectada permite el almacenamiento de información multiconectada. El toroide (dona) es la superficie original de ondas multiconectadas. La tabla atómica es una agrupación poligonal (muchas caras) de vórtices toroidales y está arquetípicamente multiconectada. El universo esta ininterrumpido como superficie de onda, esta multiconectado, y es holográfico.

El medio comprimible universal es un campo unificado. La pregunta importante que surge de nuestra comprensión del Universo como un universo ondulado en su naturaleza es: ¿Cuál es el papel de la mente –o de la C o n s c i e n c i a- entre las ondas?

Hemos comprendido que las diferencias entre las fuerzas fundamentales no son diferencias de "sustancia", sino de escala. (Las proporciones son sagradas, las escalas son profanas). Los principios de la Interferencia de onda son los mismos para las ondas entre las células nerviosas y su sinapsis, así como para las capas del electrón en su nivel quántico. Llevan las mismas fuerzas de compresibilidad y de almacenamiento de información a través de los mismos medios de comunicación - simplemente actúan en escalas diferentes.

Al principio no vemos que la información que baila en el nivel de la capa del electrón comparte la música de la danza con la sinapsis del sistema nervioso. Sus "escalas" están enormemente fuera del rango una de la otra. Aquí está nuestro desafío de ver a la mente entre las ondas como algo más interesante. Información / momentum /mente embonan entre frecuencias cuando viven en un útero geométrico confortable (madre-materia-material).

Si usted tira de un pedazo de listón de sus extremos, se encoge ligeramente en sus lados. Así, un movimiento pequeño puede unirse enérgicamente a uno grande. La piezoelectricidad del cuarzo es creada por su habilidad para llevar energía entre frecuencias, hacia abajo de la espiral (un fuente espiral asimétrica de vida electrónica). El ADN es como una fuente espiral en su papel de conectar la célula al anillo coreográfico (y en forma de campana) con su cuerpo etérico.

El cerebro también descansa resonando en lo alto de una espiral serpentina de "chakras" glandulares. Se encuentra en fase acústica con el corazón. Durante el éxtasis del acoplamiento piezoeléctrico del cerebro a la danza de las glándulas, dispara la secreción de las hormonas psico-activas, y el líquido dopa el canto eléctrico del cuerpo cristalino.

Así, el sonido de la danza eléctrica de la conectividad comienza como un lugar donde las frecuencias se tocan entre ellas. En el cuerpo, este patrón de alcanzarse para tocarse entre las escalas está diseñado para ir más allá del sonido tocando la luz. Este es el eje de Eros del otro lado, donde el dedo de Dios toca la matriz de la materia a través del intervalo de chispa que es el hombre: el puente entre los mundos. Cuando las semillas del orden son plantadas en medios nutritivos, pueden crecer más allá de los límites de su útero. La prisa de momentum para crecer -alrededor de la semilla del vórtice- con un centro de gravedad (un corazón bueno), no conoce ningún límite.

Ahora nosotros podemos ver cómo la atención, el Enfoque, o la no-mente, pueden ser el medio para la creación en un medio de ondas: Sólo la onda que puede permanecer como una onda puede almacenar su información / momentum.

Para mantenerse, la onda debe compartir incondicionalmente su momentum en una geometría/matriz/útero. Requiere del espejo de sí misma regresándose en sí misma para crear el nodo de la onda que tiene la ilusión de la estabilidad. El momentum, en direcciones simétricamente opuestas, crea estabilidad/materia/Maya.

Para entrar en la materia-femenina-rotatoria, la línea-masculina-energía debe ser iniciada en el camino de la danza espiral del momentum. El camino de conservación del momentum entre las frecuencias en la cuerda de equilibro (una soga ligera), entre la energía y la materia, la línea y el círculo, es la Espiral de la proporción dorada.

El enfoque y la atención son el poder para sostener un nodo de onda (o pensamiento simiente) arreglado en el flujo, como escogiendo una nota (o nodo) poniendo el dedo en el traste de la cuerda de una guitarra, la forma de la onda que le es permitido permanecer es escogida en los lugares de quietud.







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